Hipólito y sus jinetes del Apocalipsis

Por Carlos Luis Baron viernes 16 de marzo, 2012

Nuestra clase política -¡con muy raras excepciones!- tiene una nariz inmune a vertedero y alimaña. De esa capacidad -para absorber olores y desechos residuales (¡vainas políticas!)- no hay un solo partido -ni gobierno (desde 1966)- que pueda tocar madera. Digo lo anterior si queremos ser objetivos y mirar más allá de nuestras narices. No obstante y como el final es lo que cuenta, valdría la pena poner, en perspectiva política-electoral, la ‘camada’ política-intelectual del candidato Hipólito Mejía.

Si hacemos un ejercicio respetuoso de esas adquisiciones (nuevas y viejas) del candidato Hipólito, tendríamos que resaltar la del agudo y siempre amargado (¿o pesimista?) Andrés L. Mateo que en su afán de denotar a Leonel Fernández sutilmente ensalza a Hipólito (o mejor dicho, “ataja para que otro enlace”). Juan Bolívar Díaz, Colombo, Hamlet Hermann, Miguel Guerrero, mediáticos, libre pensadores (¿?), “hacedores de opinión pública” y cuasi filósofos éticos del diarismo nacional aunque ignoren, a pota, que solo ellos mismos se lo creen. Su independencia y preferencia política-electoral es tan relativa como la mía; y cuidado si menos. Por supuesto de esta ‘camada’ hay otros colaterales o segundones.

A la anterior camada de mediático-intelectuales, se suma otra: los de las predicciones económicas-catastróficas, vale decir: Escuder, Andy, Calvo, (no digo Martínez Moya, porque respeto a los que asumen su parcela política y no les da vergüenza confesarlo) y otros que diseminados en las páginas económicas de los diarios (impresos y digitales) dan su luchita solapada a favor de su candidato Hipólito. Nada cuestionable si dejaran de simular una supuesta ‘objetividad de análisis económico’ a todas luces de hazmerreír.

Ahora bien, en este teatro o carnaval que es toda campaña política, nada se compara con la camada política-electoral que promueve al candidato Hipólito. Imagínese, amigo lector, este quinteto de antología: Amable Aristy Castro, Héctor Rodríguez Pimentel, Ángel Lockward, Luis Inchausty (que honestamente me sorprendió pues jamás creí que se fuera del PLD) y Taina Gautreau (tan excesivamente impredecible). El rosario de este quinteto va desde una obra cubicada y pagada que nunca existió (“corrupto patológico”), pasando por venta de títulos universitarios (que es lo menos en su average), quiebra y desfalco público, condena por malversación de fondo; y finalmente, patada voladora y tratamiento psiquiátrico ambulante. Y ya sabemos que esta camada, en su mayoría, ya en el ejercicio del poder, es golosa, exigente y todo arrojo. Es decir, no hay miedo.

En fin, estas tres camadas son los tres frentes del candidato Hipólito Mejía (bueno, algo es algo). Con ellos -si llégase al poder de nuevo- armará su gabinete de gobierno. Eso sí, si tal accidente o desgracia sucediese -que Dios no lo quiera, y no lo querrá-, pongamos azufre y alcanfor en toda la geografía nacional pues se cumpliría la frase de conjuro del mismo vate Mateo: “!Este país se jodió!”.