Huelga hambre de obispo genera nueva crisis en Brasil

Por miércoles 5 de octubre, 2005

Río de Janeiro (EFE).- La huelga de hambre del obispo que se opone al proyecto de trasvase de un río ha creado otro frente de crisis para el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que ayer decidió enviar nuevos emisarios para dialogar con el religioso.

Lula pidió a su ministro de Relaciones Institucionales, Jacques Wagner, que hable personalmente con el obispo Luiz Flavio Cappio y que, con una propuesta de negociación, intente convencerlo de que desista de la protesta, según fuentes oficiales.

"El diálogo es posible y es preferible que tengamos ese diálogo sin que la vida de él esté amenazada. Voy a llevarle una invitación al diálogo en nombre del presidente de la República", afirmó Wagner al confirmar su misión.

Lo que parecía un acto aislado y sin repercusiones del obispo de Barra ha terminado convirtiéndose, gracias a la solidaridad que el obispo ha recibido de políticos -especialmente de oposición-, Organizaciones No Gubernamentales (ONG), ecologistas y feligreses, en un nuevo desafío para el Gobierno.