Iglesia Católica Bateyera y Caña Quemada

Por Carlos Luis Baron sábado 31 de marzo, 2012

La Iglesia Católica Dominicana, históricamente, forma parte del ser nacional. Su símbolo es la Cruz. Los Reyes Católicos, particularmente la reina Isabel, fueron los impulsores de los viajes del almirante Cristóbal Colón y el Papa Alejandro IV fue el que legalizó la posesión de las tierras descubiertas, mediante Bula Papal, escrita en Roma el 04 de Mayo de 1493.

Desde este fortuito encuentro, entre europeos y nativos, ha pasado mucho agua por el río, merece significarse la encomienda y esclavitud de los indígenas (contra la voluntad de la reina).

La Iglesia Católica, fácticamente es parte de esa dominación, de ella sale también la orden de los domínicos, de la cual el Fraile Montesino, es la parte más significativa, cuando dijo en el sermón de adviento, que venía a dar a conocer la voz de Cristo en el desierto de esta isla, oirán lo que nunca han oído “todos están en pecado mortal, en el vivir y en el morir, por la crueldad tiránica que usáis contra esta inocente gente, que están en su tierra mansa y pacífico”.

Esta es la primera protesta de este poder fáctico.

La iglesia, tiene un proceso dialéctico, de sí y no. En todos los procesos de la vida de ésta, hay sacerdotes que son luz en las tinieblas, prenden el bombillito en la oscuridad del bacanal.

La zona cañera, filón importante de la economía dominicana, ha descansado en la explotación del trabajador, sólo el gobierno del Prof. Juan Bosch en 1963, valorizó el trabajador azucarero.

Los barahoneros conocemos, “se me engranoja la piel”, “se me pone piel de gallina”. El espectáculo de las guaguas amarillas, buscando a los obreros, y las acciones de construcción conocida como “Los Blocks” donde se cambiaron los barracones y casas de tejemaní, por casas higiénicas, y se duplicó el salario.

La historia de la producción azucarera y sus riquezas generadas, son parte consustancial de la corrupción y de la acumulación de riquezas de nuestro país.

Quien escribe, se inició en la profesión de agrónomo en el año 1968, trabajando en Batey 3, del Ingeniero Barahona; luego en el 1997, ocupé el cargo de Administrador de éste. Durante este ínterin, vi una pocilga por décadas, frente al cruce de Palo Alto, conocida como Batey Algodón.

A los seis días de mi designación, tocó celebrar el día de la caña y lo convertí en la solidaridad de los pueblos vecinos, para beneficio del batey, dándole apoyo y eliminando la pocilga, trazando y haciendo calles y pintando casas.

Parte II

Durante mi administración, conocí al Sacerdote Africano Pablo Kasonga, párroco de Tamayo, luchando contra las arbitrariedades que se cometían en los bateyes y zonas aledañas. La voz de la iglesia, se unía en la defensa de la verdad, a favor de los débiles.

Hoy, el Padre Pablo sigue al lado de los humildes, de los que trabajan y que son explotados.

Los que leen mis escritos, recordarán que por más de 3 años, he denunciado la quema criminal de los barbojos y cogollos de la caña, que alimentaban en los 19 bateyes del ingenio, más de 23,000 unidades de animales ovejos (ovinos), caprinos (chivos), vacunos (vacas y bueyes), asnal (burro), caballar, porcino (puerto). Esta producción desapareció totalmente.

La quema de caña, ocurría cuando un hombre celoso, un funcionario del Ingenio aspiraba a ocupar el cargo de otro, le daba fuego a la caña, en otras ocasiones esporádicamente se necesitaba eliminar avispas y malezas para favorecer el corte.

Hoy, más de un 90% de la caña de azúcar, que muele el Ingenio Barahona, es caña quemada, tanto en Angostura, Duvergé, como en todos los bateyes.

Hasta la zafra 2009-2010, el Ingenio usaba alrededor 1,500 picadores de caña, hoy ronda entre los 200 a 300 picadores.

Actualmente,el ingenio espera moler en la presente zafra más de 750,000 toneladas de caña, alrededor de 70 a 80 mil tareas, las cuales son maduras con un herbicida llamado “glifosato” por aspersión aérea.

En los tribunales de la región, descansan las demandas legales, de pequeños agricultores, por la quemazón de sus cultivos por parte del Consorcio Azucarero. Los drenajes, son contaminados, desapareciendo la Hicotea, jaiba, viejaca, camarones y otros peces que allí se criaban.

Donde la piña desaparece, es con la quema, en las media noche y medio día, de los campos de caña. Eso es el diablo encendido en candela.

Los niños, ancianos, maestros, toda la comunidad están aterrorizadas y se elimina la flora y fauna benéfica, tales como: abejas, culebras, tortolas, rolas, garzas, guineas, se pierde lo orgánico, matan el suelo.

Lo arriba indicado es conocido por el closter ecoturístico, las organizaciones ecologistas, partidos políticos de la zona.

¿Conoce alguien la opinión de éstos, sobre este asesinato biosférico de la Hoya del lago?.

Esos restos orgánicos de la caña, eran transportado en época de sequía, hasta Santiago Rodríguez y toda la region, hoy se transforman más de 2,000 millones de quintales de cogollo de caña, en bióxido de carbono (CO2), responsable en parte del calentamiento global y particularmente en la reserva de la biosfera 412.

El 15 de Diciembre del año 2011, le entregamos por escrito a la Alianza Estratégica y el Closter Turístico, organizadores del Planba, la sugerencia de 143 organizaciones, solicitando aprovechar los 2 a 3 mil millones de quintales de cogollos de caña, que pueden usarse en la producción de más de 23,000 quintales de carne de res por zafra, adicionando melazas, granolino y urea, permitiendo alimentar toda la provincia de Barahona con una de dosis de una cuarta de carne de res, por mas de 60 dias y hasta ahora no hemos recibido ninguna respuesta.

La protesta del Padre Pablo y del Padre Hiraldo, es el sermón de Montesino de hoy, es la iglesia que el Papa Benedicto XVI, dice es la que está con la verdad y con los oprimidos.

Quinientos años después, el Papa viene al Caribe, en peregrinación a la virgen del cobre, en Santiago de Cuba, donde en 1612 dos niños negros y un indígena, encontraron el lienzo con la imagen de la virgen; reivindicando la parte buena de la iglesia católica en la historia.