Iglesia expresa preocupación por auge juegos de azar

Por viernes 21 de agosto, 2009

La Iglesia Católica expresó su preocupación por el auge de los juegos de azar, que están siendo promocionados envueltos en el sueño e ilusión de de cambiar de la noche a la mañana la estrechez económica de miles de dominicanos.

En su editorial del periódico Camino, la Iglesia pide al Estado regular los juegos de azar, que generan conductas enfermas y socavan la ya maltrecha economía familiar.

Dice que los juegos de azar se han incrementado de una forma asombrosa, y que muchos dominicanos ponen su confianza en la casualidad, para salir del estado de pobreza en que se encuentran debido a la falta de empleos y oportunidades para vivir con la dignidad de hijos de Dios.

Entiende que quienes se vuelven adictos al juego olvidan el adagio popular que reza: el que juega por apuros, pierde por necesidad.

La Iglesia recuerda en su órgano informativo, que el administrador de la Lotería Nacional reveló que los dominicanos gastan 20 mil millones de pesos al año en las diferentes modalidades de juegos, llevándose las bancas de apuestas el primer lugar, con unos 12 mil millones de pesos anuales.

Consideró que un segmento importante de la población está viviendo un presente fundamentado en probabilidades de progreso inciertas.

Dice que esos dominicanos están construyendo las bases de un futuro cimentado en sueños que ahora se pierden entre los días de la semana porque hay lotería diaria.

Sostiene que los juegos de azar están utilizando los mecanismos más sofisticados para atrapar más personas en sus redes maliciosas, y que no es una casualidad que mientras mayor pobreza hay en los sectores barriales y campesinos, surjan más bancas de apuestas.

Expresa que las computadoras que debieron llegar a cada centro educativo de los sectores marginados están siendo usadas en los en pequeños locales donde operan los juegos de azar, agilizando transacciones que fomentan la adicción, la miseria y la frustración.

“Este instrumento útil para el avance del conocimiento y el progreso, venció la distancia y el deterioro de los caminos vecinales y se adentró en el lugar más escondido del llano y la montaña, chocando con un entorno de atraso social. Su presencia obvió la falta de energía eléctrica y su instalación despertó curiosidad y atracción en quienes nunca habían presenciado algo similar”, explica la Iglesia.

Añade que con su implementación, los métodos rudimentarios del lápiz y el papel quedaron en el pasado, dando paso a nuevas y variadísimas formas de juego que embrujan a los más incautos, olvidando que por ese camino jamás mejorarán sus condiciones sociales, sino que cada día continuarán atados al vicio y a la degradación.

Observa que las naciones que hoy exhiben índices de crecimiento a todos los niveles, es porque han puesto la educación, el trabajo y la transparencia en la Administración Pública, como columnas que sostienen los retos sociales que les ha presentado la historia.