Iglesia y violencia

Por El Nuevo Diario miércoles 24 de octubre, 2012

La iglesia, como todas las instituciones nacionales, se tiene que dar un baño de pueblo, fe y esperanzas. En ocasiones se aparta de su mision de atender los problemas del hombre y llevarle aliento. No todo es dejar para la hora final.

Cuando se habla de Iglesia, para muchos se hace referencia a la fe católica, pero también engloba lo que es el sentir de todos los cristianos nacionales. La lucha no es excluyente, sino que en la prevención del crimen social, todos deben aportar.

Talvez las iglesias están pasando por la misma crisis de la sociedad. Las constantes denuncias de sacerdotes envueltos en escándalos, es un hecho que mueve a reflexión.

Todo hombre, sin importar su creencia política o religiosa, tiene que cumplir con las buenas costumbres y la ley. Es más, los que tienen sobre sus hombros ser pastores de almas tienen una mayor responsabilidad.

Hay que zarandear a los sectores de las iglesias que están al borde del pecado, como se insinúa en las notas de los periódicos donde se habla de las indelicadezas de muchos religiosos. Pero nos quedamos con la parte buena de las iglesias, que es aquella donde se lucha por el hombre nuevo, por el pan, por la salud, por mantener las esperanzas. Las iglesias deben tener sentido social, pero estar fuera del partidismo.

Cada vez que sectores religiosos han entrado a la política, han ensuciado su alma y merecido el rechazo general. Fueron sectores religiosos los que ayudaron a levantar al regimen de Trujillo, pero asimismo fueron de los primeros en abandonar el barco cuando vieron que hacía aguas, luego de más de 30 años en el poder, También grupos religiosos fueron de los responsables intelectuales del golpe de Estado al profesor Juan Boch, con las marchas de reafirmación cristiana.

Hoy hay nuevos tiempos y la Iglesia, católica u otros grupos religiosos, tiene que estar al lado de la comunidad, en la lucha contra la delincuencia, los crímenes y el mejoramiento de los niveles de la vida.

Por este sendero, la Iglesia Católica, que es la mayoritaria, se granjeará todo el apoyo comunitario.

La lucha y prevención de la delincuencia no sólo es obligación de uniformados, sino de toda la comunidad. De ahí, que apoyamos las iniciativas del Cardenal Nicolás de Jesus López Rodríguez para vincular a su iglesia en los esfuerzo para erradicar cualquier tipo de violencia en el país.