Indecisos

Por Carlos Luis Baron miércoles 28 de marzo, 2012

El presidente que defenderé. Es aquel, quien dirija el estado para la defensa de los que nada tienen, quien fortalezca esta nación de forma tal, que le garantice a este pueblo, alimentación, salud, educación y empleos, que nos haga sentir orgullosos de ser Dominicanos, que nos eleve a la altura de los países que no emigran tan sólo por la necesidad de la comida, que es el móvil principal, por el que dejamos nuestra patria, para pasar vergüenza en suelo ajeno.

Quiero un presidente, que se quite el ropaje de salón y baje a las calles de los barrios, para ver como vive la gente simple, la gente buena, la gente en su estado natural y entonces, canalizar esa energía de gente buena de gente llana y de jóvenes inactivos, en fuerza motora para el progreso del país, hacer de las contradicción un horizonte de éxito para esta tierra de alto linaje, llena de riquezas, de la cual en su historia, solamente la disfrutan unos pocos, mientras la mayoría agoniza en la miseria.

Pelearé por un presidente, que no espere en su silla palaciega a que la gente vaya a el, a humillarse a sus pies, pidiendo lo que por ley le toca, quiero un presidente, del cual yo me sienta orgulloso, cuando tenga que defender su nombre ante sus adversarios, aquellos que odiarán a mi presidente, porque no permitirá las altas comisiones , ni los funcionarios del dispendio en detrimento del pueblo, porque no permitirá la extorsión, el grado a grado, las cuentas millonarias en los bancos extranjeros, ni la corrupción en ninguna de sus versiones.

Yo quiero salir de mi casa cada día, a trabajar por un hombre, que no le tiemble el puso cuando tenga que tomar decisiones para defender el activo principal de esta media isla, es decir la gente.

Que no sea malabarista de la mentira, de la falta de sentimiento para los que nada tienen, que no se haga cómplice de los intereses de las grandes empresas nacionales e internacionales, ni venga al poder a servirse ante la impotencia y la rabia del pueblo sencillo.

Quien es ese hombre que merece que yo me ponga de pie, que me llene de energía y salga a las calles de mi pueblo, a las caravanas, a las casas a orientar a la gente para que vote por él, por que ese hombre me ha a convencido a mi de que luche por él y lo defienda, porque él, encarna los intereses de mi gente y de mi pueblo, porque él representa a los Dominicanos, porque ese hombre le garantiza salud, formación, pan y ocupación a los millones de pobres que sufren y mueren cada día, porque el estado no los protege.

Ese hombre, que sea capaz de darle cien por ciento esto al pueblo, sin mentira y sin engaño, tendrá mi apoyo y tendrá sin corta pisas, mi votos y juntos bailaremos la danza de la victoria, de la mano de un pueblo que mil y una vez, ya ha sido engañado.

Que venga a nosotros ese hombre, quien no necesita ser un hombre intergaláctico para que creamos en él, porque con tan sólo mirarle a los ojos y conocer su trayectoria y de quienes viene rodeado, sabremos a quien le servirá si a DIOS o Satanás.