Independencia inconclusa

Por Carlos Luis Baron lunes 27 de febrero, 2012

La independencia nacional es una obra inconclusa. Las injusticias sociales y la mala distribución de las riquezas, hacen imposible que se pueda vivir en un regimen participativo, donde se garantice a la población educacion, salud y trabajo.

En los últimos años el país ha dado pasos certeros hacia su progreso y desarrollo. Una variante del desarrollo económico que es irregular, porque las riquezas se petrifican en los que más tienen, y crecen los cuadros de miseria.

La marginalidad extrema, el hambre, la mugre comunitaria, hacen difícil que una persona pueda saborear la libertad de que disfruta.

Si lo sectores productivos y dueños del capital tuvieran en cuenta la situación pesarosa de miles o millones de dominicanos, se podría llevar a cabo un mejoramiento de los niveles de vida.

Es una labor que no puede ser enfrentada únicamente por el gobierno, sino que corresponde a todos los sectores sociales.

El crecimiento económico que experimenta el país en los últimos años, no se traduce en justicia social y equilibrio de las riquezas. Se perpetúa la esclavitud moderna, que es tener sobre el cuello el lastre de la miseria.

El principal compromiso que pueden levantar los dominicanos en esta fecha de aniversario de la Independencia Nacional debe ser el seguir luchando para que todos puedan comer, tener acceso a un médico cuando se enferman y conseguir un trabajo para mejorar sus niveles de vida.

En la sociedad actual, ese sería un paso trascedental y si no saca a los más necesitados de la miseria, por lo menos que se mejoren sus condiciones de vida, y se les abra oportunidades de que den un salto social.

El socialismo cayó. Las revoluciones sociales no pasaron de época, pero están fuera de programa. La lucha es por esas reivindicaciones que son mínimas, y no alteran la composición social de modo significativo.

Una meta que se pueden proponer los dominicanos, al reflexionar en la fecha de su independencia, es hacer frente al creciente analfabetismo. Un iletrado es detener la rueda del progreso.

Y en el país se multiplican los casos de niños y adultos que no van a las escuelas. El desempleo de los padres, y la ocupación informal infantil, son causantes de esa situación que nos sumerge en el abismo de la ignorancia.

Una fecha patria debe servir para la reflexión. Las metas pueden ser sociales, colectivas o individuales, pero en todo caso debe estar el impulso del desarrollo.

La mejor consigna para los dominicanos, es seguir trabajando por un mundo mejor.