Independencia o Secesionismo de Cataluña

Por El Nuevo Diario lunes 24 de septiembre, 2012

En medio de las turbulencias de la crisis económica de España, vuelve sobre el tapete la discusión del independentismo o secesionismo Catalán, aspiración derivada del nacionalismo catalán.

Los catalanes plantean la tesis de que Cataluña es una nación, en tal virtud abogan por su independencia, y su meta es formar parte de la Unión Europea. Fundamentan sus reclamos independentistas en que tienen una serie de características propias, como el idioma, la cultura, las leyes fundamentadas en el derecho civil catalán y su desarrollo económico que la otorgan identidad propia como pueblo.

Cataluña fueron territorios que pertenecieron al Rey de Aragón durante la edad media, conocido como al Corona de Aragón. Ciertamente esta región fue declarada independiente después de la desintegración del Imperio Carolingio, el condado de Barcelona, había formado de la marca Hispánica del Imperio, que era el territorio comprendido entre los límites del Imperio Carolingio, Al-Ándalus y los Pirineos. Este periodo va desde finales del siglo VIII, hasta la independencia de facto a finales del siglo X.

Para ilustración debemos precisar los siguientes de datos de interés, Cataluña, está situada al nordeste de la Península Ibérica, ocupa una extensión de 32,000 Kilómetros cuadrados, limita al norte con Francia y Andorra. Al este con el Mar Mediterráneo a lo largo de 580 kilómetros lineales, al sur con la Comunidad Valenciana y al Oeste con Aragón. Está formada por las Provincias de Barcelona, Gerona, Lérida y Tarragona. Barcelona es la capital. Municipios 996.

Su población alcanza los siete millones y medio de habitantes, la mayor concentración poblacional esta en Barcelona (70%). Tiene una economía excelente aporta el 18.6% del PIB español, según un informe del INE, ocupo el segundo lugar en el 2009, con un aporte de 210,583.1 Millones de euros, tras la Comunidad de Madrid.

Es oportuna recordar el alzamiento en arma del pueblo catalán, el 6 de octubre del año 1934, se repartió por sus calles una proclama que decía “La República Catalana”. El presidente de la Generalidad era Luis Companys y el Gobernador del Consejo era José Dencas . Este Movimiento insurreccional fracasó, así lo anuncio el propio Companys:

«Catalanes: Las fuerzas monarquizantes y fascistas que de un tiempo a esta parte pretenden traicionar la República, han logrado su objetivo y han asaltado el Poder.

Los partidos y los hombres que han hecho públicas manifestaciones contra las menguadas libertades de nuestra tierra, los núcleos políticos que predican constantemente el odio y la guerra a Cataluña, constituyen hoy el soporte de las actuales instituciones.

Los hechos que se han producido dan a todos los ciudadanos la clara sensación de que la República, en sus fundamentales postulados democráticos, se encuentra en gravísimo peligro.

Todas las fuerzas auténticamente republicanas de España y los sectores socialistas avanzados, sin distinción ni excepción, se han alzado en armas contra la audaz tentativa fascista.

La Cataluña liberal, democrática, republicana, no puede estar ausente de la protesta que triunfa por todo el país, ni puede silenciar su voz de solidaridad con sus hermanos que en tierra hispana luchan hasta morir por la libertad y el derecho. Cataluña enarbola su bandera, llama a todos al cumplimiento del deber y a la obediencia debida al Gobierno de la Generalidad, que desde este momento rompe toda relación con las instituciones falseadas.

En esta hora solemne, en nombre del pueblo y del Parlamento, el Gobierno que presido asume todas las facultades del Poder en Cataluña, proclama el Estado Catalán en la República Federal Española, y al establecer y fortificar la relación con los dirigentes de la protesta general contra el fascismo, les invita a establecer en Cataluña el Gobierno provisional de la República, que hallará en nuestro pueblo catalán el más generoso impulso de fraternidad en el común anhelo de edificar una República Federal libre y magnífica.

El Gobierno de Cataluña estará en todo momento en contacto con el pueblo. Aspiramos a establecer en Cataluña el reducto indestructible de las esencias de la República. Invito a todos los catalanes a la obediencia al Gobierno y a que nadie desacate sus órdenes, con el entusiasmo y la disciplina del pueblo.

Nos sentimos fuertes e invencibles. Mantendremos a raya a quien sea, pero es preciso que cada uno se contenga sujetándose a la disciplina y a la consigna de los dirigentes. El Gobierno, desde este momento, obrará con energía inexorable para que nadie trate de perturbar ni pueda comprometer los patrióticos objetivos de su actitud.

Catalanes!: La hora es grave y gloriosa. El espíritu del presidente Macià, restaurador de la Generalidad, nos acompaña. ¡Cada uno a su lugar y Cataluña y la República, en el corazón de todos!

¡Viva la República! ¡Viva la libertad!»

Algunas interrogantes surgen de manera espontanea: ¿ En estos momentos que España enfrenta una de las peores crisis de la era moderna, será este debate independentista oportuno?

España no puede dividir sus fuerzas políticas y territoriales, todo lo contrario unirse más que nunca para enfrentar la impronta de estos tiempos difíciles.