Informe Naciones Unidas señala tareas para reducir mortalidad infantil

Por admin miércoles 12 de marzo, 2008

Reducir la pobreza y el hambre, mejorar la salud materna, combatir el Sida y otras enfermedades, son de las tareas en las que deberán trabajar las autoridades en cada área, para tratar de reducir en dos tercios la mortalidad en niños menores de cinco años para el 2015.

Los datos están contenidos en el Informe sobre Estado Mundial de la Infancia 2008, documento que cada año presenta la Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, señora Ann M. Veneman, y que en esta ocasión enfoca el tema "La Supervivencia Infantil".

Sostiene que además de las citadas enfermedades, hay que aumentar el acceso a agua potable y suministrar medicamentos esenciales, y que también será preciso ayudar a las poblaciones más pobres y marginadas.

Expresa que la puesta en práctica de intervenciones básicas de salud generalizadas, entre ellas la lactancia materna temprana y exclusiva, la inmunización, la administración de vitaminas A, entre otras, "son esenciales para ampliar la escala de los progresos".

"Hay que hacer más para aumentar el acceso al tratamiento y a los medios de prevención, para abordar la repercusiones devastadoras de la neumonía, la diarrea, el paludismo, la desnutrición grave aguda y el VIH", dice. Señala que es posible salvar vidas cuando los niños y niñas tienen acceso a servicios comunitarios de salud, respaldados por un sistema eficaz de remisión de casos.

"El objetivo debe ser prestar intervenciones decisivas a escala comunitaria, como parte de una serie de actividades integradas para apoyar la creación de sólidos sistemas nacionales de salud, para lo que es preciso prestar una especial atención a las necesidades especiales de las mujeres, de las madres y de los niños y niñas recién nacidos", argumenta.

Recuerda que en el 2006, por primera vez en la historia reciente, la cifra total de muertes anuales entre niños y niñas menores de cinco años fue inferior a los 10 millones, al situarse en los 9,7 millones, lo que representa una reducción de un 60% de la tasa de mortalidad en la infancia desde 1960.

Sin embargo, "no podemos permitirnos un exceso de confianza. La pérdida de 9, 7 millones de vidas jóvenes todos los años es inaceptable, especialmente cuando muchas de estas muertes se pueden evitar".

A pesar de los progresos, el mundo no está todavía en camino de reducir en dos terceras partes la tasa de mortalidad de menores de cinco años en el 2015, que es uno de los Objetivos del Desarrollo del Milenio", apunta la Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.