Insurgencia intensifica ataques y mata a una veintena de iraquíes

Por lunes 26 de diciembre, 2005

Bagdad, 26 dic (EFE).- Una veintena de iraquíes murieron y cerca de 50 resultaron heridos hoy en una nueva oleada de ataques en diferentes áreas de Irak, mientras continúa la polémica por los resultados de las elecciones legislativas del pasado día 15, que dan la victoria a los chiíes.

Tres personas resultaron muertas y otras 26 heridas por la explosión de una moto cargada de explosivos en el mercado Al Nasr, situado al noroeste de Bagdad, dijo a EFE el capitán de policía Ahmed Abdala.

El mercado Al Nasr está ubicado en el barrio Al Shula, cuyos habitantes son en su mayoría chiíes, comunidad que controla el Gobierno y el Parlamento iraquíes y que ha sido blanco de numerosos ataques con coches bomba, atribuidos por sus líderes a "terroristas" suníes.

Además de la moto bomba, cinco coches cargados de explosivos estallaron durante el día en distintos barrios bagdadíes contra patrullas de las fuerzas de seguridad y causaron la muerte de cinco personas y heridas a otras catorce, diez de ellas policías.

Los rebeldes también atacaron en el denominado "triángulo suní", corazón de la insurgencia iraquí, donde mataron a cinco policías y a cinco militares en un aparente ataque coordinado cerca de la localidad de Baquba.

Según fuentes de la seguridad, un grupo de hombres armados que viajaban en un microbús abrió fuego contra un puesto de control ubicado a la entrada de la localidad de Bahruz, a unos 60 kilómetros al norte de Bagdad.

En el tiroteo perdieron la vida cinco agentes y siete rebeldes, según fuentes policiales.

Casi al mismo tiempo, y a unos 60 kilómetros más al norte, cinco militares iraquíes murieron en una emboscada tendida por un grupo de hombres armados.

Los soldados fueron sorprendidos por una partida de pistoleros que les ametrallaron cuando salían de una base militar vecina al municipio de Hibhid, a medio camino entre la ciudad rebelde de Baquba y Kirkuk, la principal zona petrolera de Irak.

También en Baquba, el gobernador de la provincia de Diala, Raad Rashid, resultaron herido y uno de sus guardaespaldas murió por la explosión de una bomba al paso de su vehículo por una de la calles de esa ciudad, según las mismas fuentes.

Además, el profesor de Universidad de Bagdad Fofal Ahmed fue asesinado a tiros por un grupo de desconocidos cuando salía de su domicilio para impartir sus clases en la Facultad de Arte.

En la ciudad de Samarra, 120 kilómetros al norte de la capital, los insurgentes destruyeron hoy un tramo de oleoducto que abastece Bagdad desde la refinería septentrional de Baji.

Las nuevas acciones de violencia coinciden con una creciente tensión política en el país por el rechazo de los suníes y los chiíes laicos de los resultados parciales de las elecciones parlamentarias, celebradas el pasado día 15 y que dan la victoria a los chiíes religiosos.

Varias figuras suníes insistieron hoy en que los comicios fueron "fraudulentos" y exigieron la disolución de la Comisión Electoral Independiente (CEI) y la formación de un comité de expertos internacionales para estudiar las quejas.

Por otro lado, la CEI anunció hoy los resultados parciales de las elecciones celebradas fuera de Irak, que indican que un 36 por ciento de los iraquíes expatriados votaron a favor del Partido Democrático Kurdo y de la Unión Patriótica del Kurdistán, que forman la Coalición Kurda.

En segundo lugar aparece la Alianza Unida Iraquí (AUI), que reúne a 16 grupos chiíes religiosos, y que consiguió un 30 por ciento, seguida por la Lista del Acuerdo Nacional, del ex primer ministro Iyad Alaui (chií laico), con el 11 por ciento de los votos.

Según el portavoz de la CEI, Farid Ayar, un total de 482.450 de los cerca de un millón y medio de expatriados con derecho a voto acudieron a los centros electorales habilitados en 15 países donde residen. EFE