Intento marroquí abortar nuevo asalto a valla causó seis muertos

Por jueves 6 de octubre, 2005

Rabat, (EFE).- El intento de las fuerzas de seguridad de Marruecos de abortar hoy una nueva tentativa de asalto al vallado fronterizo de Melilla se saldó con la muerte de seis inmigrantes irregulares subsaharianos, según reconocieron las autoridades marroquíes.

Aunque en un primer momento se informó en Marruecos de que tres tentativas de asalto al doble vallado fronterizo, en las que habían participado unos 400 subsaharianos, se habían saldado con 265 detenciones y once heridos, horas después se anunció oficialmente que se registraron seis muertos entre los inmigrantes clandestinos.

Con estas seis nuevas víctimas, son ya 14 los subsaharianos que han resultado muertos desde el 28 de septiembre pasado en los asaltos masivos al vallado fronterizo de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla.

El gobernador de la provincia de Nador, Abdelá Bendhiba, anunció oficialmente que se habían registrado seis víctimas mortales y también que durante los enfrentamientos habían sido detenidos 290 inmigrantes.

El gobernador señaló que durante la madrugada de hoy, "400 clandestinos subsaharianos lanzaron un asalto contra los puestos de vigilancia instalados por las autoridades marroquíes en el monte de Gurugú", situado en las proximidades del doble vallado fronterizo con Melilla.

Añadió que "durante el asalto, los clandestinos mostraron una rara violencia, obligando a los servicios de seguridad a responder en el marco de la legítima defensa".

Bendhiba anunció entonces que 290 inmigrantes habían sido detenidos y que, "desgraciadamente, seis de los asaltantes murieron".

"Las autoridades marroquíes, que deploran estos dramas, continuarán, en estrecha colaboración y coordinación con sus homólogos españoles, luchando sin descanso contra quienes ordenan y organizan este tráfico de inmigrantes, que explotan sin vergüenza el desamparo de estas víctimas", subrayó por último el gobernador de Nador.

Hasta ahora, las autoridades marroquíes habían insistido en que las fuerzas de seguridad encargadas de vigilar las fronteras con Ceuta y Melilla nunca habían disparado contra los inmigrantes durante los asaltos masivos al doble vallado que delimita el perímetro fronterizo.

En el asalto al vallado de Ceuta que se registró en la madrugada del 29 de septiembre pasado, murieron cinco inmigrantes por heridas de bala, dos del lado español de la alambrada y tres del lado marroquí.

Los medios de comunicación oficiales de Marruecos atribuyeron entonces la autoría de los disparos a la Guardia Civil española, mientras que las fuerzas de seguridad españolas afirmaron que los disparos fueron realizados desde el lado marroquí de la valla.

Durante la Reunión de Alto Nivel (RAN) que se celebró ese mismo día en las ciudades españolas de Sevilla y Córdoba, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro de Marruecos, Dris Jetu, anunciaron la creación de una comisión de investigación para esclarecer los hechos.

Por otra parte, el ministro marroquí de la Comunicación y portavoz del Gobierno, Nabil Benabdelá, señaló que Marruecos "está examinando" el tema de la devolución al país de inmigrantes irregulares subsaharianos detenidos en territorio español.

"Marruecos está examinando la manera en la que deben ser tratadas todas las medidas que puedan tomarse en el terreno de la inmigración clandestina, incluidas las medidas propuestas por España en tanto que parte concernida", dijo el portavoz del ejecutivo de coalición marroquí.

Varias horas después, la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, que hoy visitó Melilla y Ceuta, confirmó en esta última ciudad el inicio de la devolución a Marruecos de 70 inmigrantes.

Fernández de la Vega resaltó en una comparecencia de prensa que esta noche se producirá la primera devolución de 70 inmigrantes indocumentados a Marruecos, la mayoría de Mali, "porque existe la certeza de su procedencia".

Algunas organizaciones no gubernamentales que prestan ayuda a los inmigrantes han denunciado que las autoridades marroquíes abandonan ahora a los detenidos en una zona desértica de la frontera con Argelia situada mucho más al sur para dificultar su regreso a las zonas próximas a Ceuta y Melilla.

Un equipo de Médicos sin Fronteras (MSF) emprendió hoy viaje a una zona del sureste de Marruecos, donde las fuerzas de seguridad marroquíes estarían deportando a inmigrantes subsaharianos, según anunció un miembro de esta ONG. EFE