Investigan muerte de forense que trabajó en asesinato alcalde PT

Por jueves 13 de octubre, 2005

Sao Paulo,(EFE).- Las autoridades brasileñas investigan la posible muerte por envenenamiento de un médico legista que ayudaba a esclarecer el misterioso asesinato de un alcalde del Partido de los Trabajadores (PT), dijeron hoy fuentes oficiales.

El forense Carlos Delmonte Printes, de 55 años, fue encontrado muerto el miércoles en su oficina particular en Sao Paulo sin señales de violencia, y aunque la Policía Civil trató el caso como una muerte natural, la justicia considera que la causa del deceso puede haber sido otra.

"La muerte natural está prácticamente descartada. No murió por problemas cardiacos o cerebrales. Esperamos exámenes de las vísceras, toxicológicos, para ver si hubo un envenenamiento", dijo el fiscal Roberto Wider Filho a la radio "Jovem Pan".

Las sospechas sobre la causa de la muerte se deben a que el legista fue el primero en examinar, en enero de 2002, el cadáver del alcalde del municipio de Santo André, Celso Daniel, miembro del PT, quien fue secuestrado y asesinado a tiros dos días después en las afueras de Sao Paulo.

Según la policía, delincuentes comunes cometieron el secuestro y asesinato del alcalde, pero una nueva investigación, abierta este año por el Ministerio Público de Sao Paulo, intenta descubrir si el crimen de Daniel está en el origen de los escándalos de corrupción que sacuden al PT, actualmente en el poder.

El forense fallecido el miércoles había revelado hace menos de un mes que cuando examinó el cadáver del alcalde, le encontró varias marcas de tortura, pero que la policía le "censuró" durante más de tres años.

Delmonte Printes declaró en varias entrevistas que el alcalde, que en esa época era también el coordinador de la campaña presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva, no fue asesinado por la delincuencia común, sino que su muerte tuvo motivos políticos.

En las últimas semanas, el legista trabajaba en la elaboración de un laudo complementario sobre la muerte del alcalde a petición del Ministerio Público de Sao Paulo.

Documentos entregados por la familia del alcalde al Ministerio Público muestran que en la alcaldía de Santo André funcionaba una red de corrupción para recaudar dinero para el PT, que habría sido el "programa piloto" del esquema que ese partido implantó luego a nivel nacional y cuya salida a flote lo hundió en una grave crisis.

Los familiares de Daniel alegan que el alcalde fue asesinado porque pretendió disolver la red de corrupción, pues temía que su descubrimiento perjudicase la candidatura de Lula, mientras que un sector del PT defendía la continuidad de tales prácticas para recaudar dinero de forma ilegal.

El misterio sobre la muerte del forense aumenta, porque otras seis personas que tuvieron alguna relación con el caso del alcalde fueron asesinadas en los últimos años.

Entre ellos, el presidiario que supuestamente dirigió la banda que mató a Daniel y el camarero que atendió la mesa donde cenó por última vez con un empresario involucrado en el crimen.

Según la policía, el legista, que supuestamente sufría de problemas cardiacos y depresión, habría dejado una carta para la familia en la que daba instrucciones sobre su funeral y pedía que su cadáver no se sometiese a una necropsia. EFE