Jánico cumplirá 131 años de vida municipal

Por Carlos Luis Baron domingo 4 de marzo, 2012

El municipio de Jánico cumplirá 131 años de vida municipal y todavía su población se comporta como si todos sus habitantes fueran una gran familia. No recuerdo que haya habido alguna vez una huelga de brazos caídos ni un intercambio de disparos con la Policía Nacional; tampoco trifulcas entre un sector y otro de la zona urbana; ni luchas de pandilleras. La paz y la hermandad siempre han sido su divisa. Gente humilde, gente buena es la que nace en Jánico. Siempre el forastero, al cabo del tiempo, se asume janiquero.

Hay que amar a un pueblo para recordar sus fechas importantes, para sentirse orgulloso de su historia. Los janiqueros nos sentimos orgullosos de ese suelo que nos ha visto nacer, reir y sufrir, pero con el amor de la solidaridad rondándonos permanentemente.

El 131 aniversario de este histórico municipio se cumplirá el 29 de este mes de marzo y las autoridades municipales deberían desarrollar un programa de festejos que esté a la altura de una efeméride de tanta trascendencia.

Residimos en la ciudad de Santo Domingo, pero nuestro corazón todavía sigue latiendo en Jánico: en su río Bao con sus aguas frescas; en lo alto del Pico de Doña Irene; en la fe de su Monte Calvario; en las travesuras escolares ancladas en el recuerdo; en la cancha de voleibol; y en sus cortas, pero limpias calles donde dejamos, de niño, nuestras huellas. El vuelo de las garzas blancas al caer la tarde, los pomares y los hicacos, ¿quién osaría olvidar esos regalos de la divina naturaleza?

Es el momento ideal para meditar sobre lo que ha sido más de un siglo de existencia municipal, saber en qué punto estábamos en marzo de 1881 y en qué punto del desarrollo socioeconómico nos encontramos hoy, para saber si debemos empujar más hacia el progreso.

En ese acto reflexivo que se impone la participación de todos, incluyendo a dichas autoridades como representantes del Estado Dominicano. Hay que integrar a ese desarrollo a todos los janiqueros residentes fuera de sus fronteras y que cuentan con recursos económicos suficientes para invertir en proyectos de crecimiento, que generen fuentes de trabajo: proyectos de construcción, hoteles, cine, restaurantes, clínicas, funerarias, etc.

¿Realmente hemos avanzado al ritmo debido? ¿Debemos sentirnos satisfechos con lo que hasta ahora, en estos 131 años de vida municipal, hemos alcanzado como pueblo? Insistimos en esto: cada janiquero, cada janiquera, debería hacer un ejercicio de reflexión histórica, teniendo como faro de luz estas dos interrogantes.

Muy importante es recordar a destacadas figuras, hombres y mujeres de grandes méritos, cuyos aportes a la comunidad janiquera han quedado registrados en la memoria de la historia, es un acto de justicia. Educadores como Ana Infante, Lelia Fernández, Arturo Jáquez, Juan Antonio Collado, Zaida Collado, Ismael Luna, Norma de Jesús de Díaz y Juana Evangelista García, merecen ser recordados por siempre, como también lo merecen el puertorriqueño César Padilla y Maximiliano Torres, oriundo de Santiago Rodríguez, que dejaron huellas imborrables en la historia de la educación del pueblo de Jánico. Todos ellos hicieron denodados esfuerzos y grandes sacrificios para contribuir con el fortalecimiento del sistema de enseñanza durante gran parte del siglo XX.

Confiamos en que el Ayuntamiento Municipal de Jánico tenga ya elaborado un amplio programa de celebración del 131 aniversario de la conversión de Jánico en Municipio, acontecimiento que tuvo lugar el 29 de marzo de 1881, mediante la Resolución No. 1927 emitida por la Cámara Legislativa, en virtud de una petición elevada al Congreso nacional por los habitantes de la comunidad janiquera, la cual estaba apoyada por el Gobernador de la Provincia de Santiago.

Más detalles sobre ese y otros hechos de trascendencia registrados en la historia de Jánico aparecen en mi libro “Jánico.