Jefa de división electoral ONU recibe formalmente carta despido

Por martes 6 de diciembre, 2005

Naciones Unidas, 6 dic (EFE).- La jefa de la División Electoral de la ONU, la uruguaya Carina Perelli, recibió hoy la carta de despido por acoso sexual y abuso de autoridad, nueve días antes de las elecciones en Irak, que son auspiciadas por Naciones Unidas. La decisión fue tomada por el secretario general de la ONU, Kofi Annan, según informó el portavoz de la organización, Stephane Dujarric, y le fue comunicada a la afectada por el subsecretario para la Gestión Administrativa, Christopher Burnham.

"La decisión del despido se basa en la investigación que llevó a cabo el departamento de recursos humanos de la ONU sobre alegaciones de acoso, incluso sexual, y abuso de autoridad", declaró Dujarric.

Agregó que el despido es efectivo de "inmediato" y que Perelli no puede ya entrar en las dependencias del organismo mundial sin una cita previa, y sólo para discutir temas relacionados con la posibilidad de que interpele el caso.

Las acusaciones contra Perelli, socióloga de 48 años, figuraban en un informe de la firma suiza Mannet, que fue divulgado e agosto pasado y en el que se constató que en la división que ella dirigía existía una atmósfera abusiva.

"Nuestra política es de tolerancia cero. Este tipo de acusaciones las tomamos muy seriamente y nuestro deber es actuar al respeto", dijo Dujarric.

Tras rechazar que haya motivaciones políticas detrás de la decisión, el portavoz de la ONU indicó que las conclusiones de la investigación ya se sabían en agosto, pero que por cuestiones legales no se habían podido dar a conocer.

Enfatizó que desde el 23 de octubre, Perelli no realiza ninguna actividad para la ONU y que la preparación de los próximos comicios iraquíes, previstos para el 15 de este mes, está siendo llevada a cabo por el canadiense Craig Jeness y un equipo de expertos electorales.

"El trabajo de la ONU en Irak no ha sufrido ningún impacto por el despido de Perelli" concluyó Dujarric.

La oportunidad del despido fue criticada por el embajador de EEUU ante el organismo, John Bolton, que consideró que no se producía en el mejor momento debido a la cercanía de las elecciones iraquíes.