Jefe de Gabinete de Lula en centro de acusaciones de corrupción

Por miércoles 26 de octubre, 2005

Brasilia, (EFE).- El jefe de Gabinete del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, fue involucrado nuevamente hoy con una red de corrupción del Partido de los Trabajadores (PT) por los hermanos de un ex alcalde asesinado en 2002, quienes lo acusaron de transportar dinero para sus superiores.

Gilberto Carvalho, hombre de confianza de Lula, compareció hoy ante una de las comisiones legislativas que investigan la corrupción en Brasil para un careo con Joao Francisco y Bruno Daniel, hermanos de Celso Daniel, uno de los fundadores del PT, asesinado en enero de 2002, cuando era alcalde de Santo André, ciudad vecina a Sao Paulo.

Los hermanos Daniel reiteraron sus acusaciones previas según las cuales después del asesinato del alcalde, Carvalho, que era su secretario de Gobierno, les contó que en el ayuntamiento operaba una mafia que recaudaba dinero de forma ilegal para las campañas del PT.

Carvalho también habría dicho a sus interlocutores que él mismo había llevado en una ocasión 1,2 millones de reales (unos 530.000 dólares actuales) al entonces presidente del PT, José Dirceu.

"Nunca dije a esos señores que transporté dinero para el diputado José Dirceu", subrayó Carvalho, quien dijo que las acusaciones en su contra responden a un juego político de "las fuerzas que se oponen al actual gobierno".

Con la elección de Lula como presidente, Dirceu se convirtió en el hombre fuerte del Gobierno, como ministro jefe de la Casa Civil.

En junio pasado, acosado por el escándalo de corrupción del PT, Dirceu renunció al cargo y ahora enfrenta un proceso para la anulación de su mandato de diputado federal.

Tras las negaciones de Carvalho, Joao Francisco Daniel retó al alto funcionario a someterse a una prueba de un detector de mentiras, a lo cual Carvalho respondió sin mucha convicción que aceptaría.

"El (Carvalho) me dijo eso y lo desafío a una prueba de detector de mentiras en un organismo internacional, porque no confío en los organismos nacionales", dijo.

El Ministerio Público de Sao Paulo considera que la supuesta red de corrupción que el PT operó en Santo André fue el embrión del esquema que luego usó a nivel nacional para recaudar ilegalmente dinero para sus campañas electorales.

Los fiscales del Ministerio Público y la familia de Celso Daniel creen además que la red de corrupción del PT en Santo André está directamente relacionada con el secuestro y asesinato del alcalde.

Según la versión de la policía de Sao Paulo, Daniel fue secuestrado "por equivocación" el 18 de enero de 2002 por delincuentes comunes que lo asesinaron dos días después.

La familia sostiene sin embargo que Daniel fue asesinado porque estaba dispuesto a acabar con la red de los ilícitos de los cuales él mismo había participado, y culpan a dirigentes del PT de torpedear las investigaciones.

"Mantener la tesis de crimen común no representa ninguna contribución para aclarar el caso de Celso y, por el contrario, representa un obstáculo", expresó Bruno Daniel.

Carvalho calificó de "invenciones" y "mentiras" las acusaciones de los dos hermanos, pero varios congresistas mostraron sus dudas sobre las respuestas del hombre de confianza de Lula.

"A menos que esos dos hermanos sean unos psicópatas locuaces, no veo por qué serían capaces de inventar una cosa tan monstruosa", dijo el senador Jefferson Peres, del opositor Partido Democrático Laborista.

Pese a que el PT insiste en que el asesinato del alcalde de Santo André fue obra de delincuentes comunes, la opinión pública también sospecha que se trató de una conspiración, pues además de las numerosas preguntas sin respuesta del crimen, siete personas relacionadas con el caso han muerto en los últimos años, la mayoría de ellas asesinadas.

La víctima más reciente fue el forense Carlos Delmonte Printes, que participó en la necropsia del alcalde y fue encontrado muerto el pasado 12 de octubre en su oficina, sin que las autoridades hayan concluido si se trató de un asesinato o de un suicidio. EFE