Jornada sangrienta en Irak mientras líderes llegan a El Cairo

Por viernes 18 de noviembre, 2005

El Cairo, 18 nov (EFE).- Los principales líderes de las facciones iraquíes comienzan a llegar a El Cairo para una reunión a partir de mañana de la Liga Arabe, mientras más de 70 personas murieron en atentados perpetrados en Bagdad y el noreste del país.

Cuatro aviones privados llegaron hoy a El Cairo procedentes de Bagdad con algunos de las figuras políticas iraquíes que participarán en las reuniones de mañana de la Liga Arabe, que deben preparar la Conferencia para la Reconciliación de Irak que se celebrará más adelante en Bagdad.

Entre los emisarios llegados a Egipto están Mohsen Abdel Hamid, líder del Partido Islámico de Irak (PII), el más importante de la comunidad suní, y su secretario general, Tareq Al Hachemi.

También aterrizaron en el aeropuerto cairota el ministro de Exteriores, el kurdo Hoshiar Zibary, el suní Adnan Al Duleimi, uno de los defensores de la convivencia pacífica entre suníes y chiíes, además de otros miembros del Gobierno iraquí.

Fuentes de la Liga Arabe confirmaron a EFE que Abdel Aziz Al Hakim, el líder del Consejo Supremo para la Revolución Islámica en Irak (CSRII), la principal agrupación chií, no acudirá a El Cairo mientras que el clérigo rebelde Muqtada Al Sadr, uno de los más críticos con la presencia de tropas extranjeras en el país, enviará a un representante "como mero observador".

Las fuentes señalaron que ignoran si el primer ministro, Ibrahim Al Yafari, habrá cambiado su idea inicial de acudir a El Cairo tras los trágicos atentados que sacudieron hoy su país.

La convención de El Cairo estaba considerada, a priori, como la mayor reunión de líderes iraquíes desde la caída del régimen de Sadam Husein, en abril de 2003, y debería servir para detener la espiral de violencia en la que se encuentra el país, además de para preparar la reunión definitiva a celebrar en Irak.

El presidente egipcio, Hosni Mubarak, como anfitrión de la sede de la Liga Arabe, y el presidente de Irak, Yalal Talbani, pronunciarán un discurso en la sesión inaugural antes de dejar a los participantes que comiencen a negociar.

Pero la violencia, que hoy volvió a sacudir el país, y las acusaciones de que miembros del Ministerio de Interior iraquí torturaron a más de 170 presos, la mayoría árabes suníes, ponen nuevas dificultades para el acuerdo entre las facciones.

Y mientras los primeros delegados iraquíes llegaban a El Cairo, su país volvía a vivir una jornada de violencia que terminó con la vida de más de 70 personas.

Según los datos oficiales del Ministerio de Interior, 70 personas murieron y 101 más resultaron heridas, algunas de ellas de extrema gravedad, cuando dos suicidas hicieron estallar el cinturón de explosivos que portaban en el interior de dos mezquitas chiíes de la localidad de Janakin, 150 kilómetros al noreste de Bagdad.

La violencia de las explosiones dejó prácticamente derruidos los dos templos, en los que todavía se trabaja para recuperar los cuerpos de fallecidos que quedaron sepultados por los escombros.

Las fuentes señalaron que el gran número de víctimas se debe a que las mezquitas se encontraban abarrotadas de fieles que realizaban la oración del viernes, el día sagrado para los musulmanes.

La capital tampoco se libró de los ataques suicidas y una doble explosión, a primera hora de la mañana, mató a seis personas e hirió a otras 40 en el centro de Bagdad.

Según fuentes del Ministerio de Interior, los atentados, cometidos en una zona próxima a un hotel usado por periodistas y contratistas extranjeros, fueron perpetrados con dos coches cargados con casi 500 kilogramos de explosivos cada uno.

Las fuentes no pudieron señalar si entre los heridos había algún extranjero y se limitaron a decir que las víctimas fueron trasladadas a diferentes hospitales de la capital iraquí. EFE