Kurdos y chiíes negocian formación de un gobierno unidad nacional

Por miércoles 28 de diciembre, 2005

Bagdad, 28 dic (EFE).- Líderes de la coalición kurda y la alianza chií religiosa debatieron hoy la formación de un Gobierno de unidad nacional en Irak, en medio de protesta suníes y de los chiíes laicos por los resultados de las elecciones, que consideran "fraudulentas".

Las conversaciones tuvieron lugar en el Kurdistán iraquí (norte) y fueron encabezadas por el presidente de Irak, el kurdo Yalal Talabani, y el líder de la Asamblea Suprema para la Revolución Islámica (ASRI), Abdelaziz al Hakim.

Este último, recibido ayer por el presidente de la región del Kurdistán, Masud Barzani, afirmó que las dos partes están de acuerdo sobre la necesidad de crear un Gobierno en el que estén representadas todas las entidades políticas y las etnias del Irak.

La Coalición Kurda, formada por el Partido Democrático (PDK), de Barzani, y la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), de Talabani, obtuvo la mayoría de los votos en las tres provincias del Kurdistán en los comicios parlamentarios del pasado día 15, según los resultados parciales.

Estos resultados, anunciados hace una semana por la Comisión Electoral Independiente (CEI), también dieron a la Alianza Unida Iraquí (AUI), integrada por 16 formaciones políticas y liderada por el grupo de Hakim, la mayoría de los votos en las principales provincias del país, especialmente en Bagdad y en el sur.

"Nuestra visión del futuro se fundamenta en la necesidad de formar un Gobierno en el que estén representados todos los grupos en conformidad con los resultados de las elecciones", dijo Al Hakim en un discurso pronunciado hoy en el Parlamento del Kurdistán.

Precisó que "en Irak hay árabes, kurdos, cristianos, y musulmanes chiíes y suníes, y no se puede permitir la ausencia de ninguno de estos grupos bajo cualquier pretexto".

Con estas declaraciones se dirigía al parecer a los árabes suníes, en cuyas áreas se concentra la insurgencia, y a los chiíes laicos, encabezados por el ex primer ministro Iyad Alaui, quienes rechazaron los resultados de los comicios.

Más de cuarenta formaciones políticas, en su mayoría suníes y chiíes laicas, han denunciado "numerosas irregularidades" cometidas durante el proceso electoral y exigido la disolución de la CEI.

Además, insistieron en que se forme una comisión internacional para investigar las "irregularidades", y algunos líderes suníes llegaron a pedir la repetición de la votación, lo que han rechazado claramente tanto la alianza chií como la coalición kurda.

Los opositores han organizado en los últimos días manifestaciones en varias ciudades, incluida la capital, para protestar contra los comicios.

"No se puede considerar nulas las elecciones, ni se puede repetir la votación. En Irak tenemos una ley electoral que hay que cumplir y una comisión electoral que debemos respetar", dijo Al Hakim tras su reunión el martes con Barzani.

El líder chií, así como Barzani, coincidieron en la necesidad de establecer una federación para los kurdos en el norte y otra para los chiíes en las provincias del centro y el sur del país, idea que los suníes habían rechazado categóricamente al considerar que "llevaría a la división de Irak".

Los árabes suníes participaron en las últimas elecciones después de que varios de sus líderes reconocieran que su boicot de los comicios de enero pasado fueron un "error".

En aquellas elecciones, los chiíes obtuvieron 140 de los 275 escaños de la cámara mientras que la coalición kurda consiguió 75 asientos, lo que les permitió controlar el Gobierno y el Parlamento provisional. EFE