La admisión de una acusación por un delito privado le corresponde al tribunal de juicio

Por Carlos Luis Baron jueves 23 de agosto, 2012

El auto del presidente de la Suprema Corte de Justicia en la cual designó a un juez para conocer la admisibilidad de una acusación penal privada es incorrecto y no tiene fundamentos legales por las razones siguientes.

En los delitos de acción privada la acción penal la impulsa la víctima no el Ministerio Público. El Ministerio Publico está ausente en estos delitos. Dicha acción se promueve a través de una acusación. En dicho procedimiento no hay una etapa preparatoria ni una etapa intermedia como tal. Es un delito que va directamente al tribunal que conocer el juicio. En la etapa del juicio se aplicaran las reglas del procedimiento común

La designación de un juez para conocer un delito de acción privada no debió ser para que admitiera la acusación sino debió ser para que dicho juez otorgara el auxilio judicial previo, para el caso de que la víctima o el acusador privado requiera realizar unas de las diligencias que dispone el artículo 360 del cpp. Es decir, no se nombra un juez para admitir una acusación sino para que otorgue el auxilio judicial a la victima siempre que el ofendido solicite un auxilio.

El órgano judicial que le compete el conocimiento de esta imputación privada es la Suprema Corte de Justicia por la condición del imputado de ser un senador de la republica. Los senadores de acuerdo a la constitución y al código procesal penal tienen competencia especial o jurisdicción privilegiada.

En los delitos de acción privada las diligencias procesales o de recolección de pruebas las impulsa la víctima y muchas veces por su propia condición no las puedes ejecutar. Por ello, esta tiene que solicitarlas mediante el auxilio judicial previo a un juez, que es quien la autoriza, para que la autoridad competente las realice o les ayude a conseguirlas.

En consecuencia la designación de un juez para admitir una acusación por un delito privado no procede. En todo caso la designación de un juez es para conocer de las peticiones que pudiera hacer el acusador particular o privado para completar su acusación pero no para admitir o rechazar un delito de acción privada.

La admisión de una acusación lo decide es el tribunal de juicio. Ni el juez del auxilio judicial previo o un juez designado para tales fines están legalmente facultados para decidir si una acusación penal privada es admitida o rechazada. Esa es una función del o de los jueces de juicios. Estos se desprende porque en los delitos de acción privadas no hay fase preparatoria ni fase preliminar. Todo va a la tercera fase del proceso penal, al juicio, a los jueces de fondo del asunto. Son ellos que deciden la admisibilidad de una acusación y nadie más.

La acusación penal privada tiene que reunir los requisitos de una acusación penal de acción publica y cuyos requisitos están establecidos en el artículo 294 del cpp. Dice este artículo que la acusación puede ser declarada inadmisible en caso de no reunir el requisito exigido. Quien decide esta admisibilidad es el juez de la instrucción de la fase intermedia o fase preliminar para los delitos de acción publica no así para los delitos de acción privada. Cuando el presidente de la suprema corte de justicia designo a un juez para que determine si la acusación penal privada es admisible, tal vez pudo haberse confundido, entendiendo que dicho procedimiento es el mismo de una acusación penal pública.