La ausencia de los principales líderes árabes desluce la cumbre

Por domingo 27 de noviembre, 2005

Barcelona (España), 27 nov (EFE).- La ausencia de los principales líderes del mundo árabe desluce la primera Cumbre Euromediterránea de Jefes de Estado y Gobierno, que se celebra entre hoy y mañana lunes en la Ciudad Condal, para conmemorar el décimo aniversario del llamado Proceso de Barcelona.

La representación al máximo nivel de la Unión Europea contrasta con las ausencias de los principales dirigentes de la ribera sur del Mediterráneo, en una reunión con dos pilares: aprobar un Código de Conducta Antiterrorista -donde chocan árabes e israelíes- y buscar una forma de cooperación para hacer frente a la inmigración ilegal.

La ausencia de los líderes de Oriente Medio dificulta la tarea de las negociaciones del Código de Conducta al faltar personajes claves como el presidente egipcio, Hosni Mubarak; el sirio, Bachar al Asad, el rey Abdalá II de Jordania y el primer ministro israelí, Ariel Sharón.

El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Ahmed Abul Gheit, insistió hoy en la necesidad de diferenciar entre "terrorismo" y "resistencia" a la ocupación, pero destacó que ésta "no debe tener como blanco a la población civil".

"Hay diferencia entre terrorismo y resistencia. No se pueden poner las dos cosas en un mismo contexto", adujo el responsable de la diplomacia egipcia, cuyo país lidera al grupo árabe.

Abul Gheit aclaró que "la resistencia es resistencia, siempre y cuando no tenga como blanco a la población civil".

Mubarak justificó que su decisión se debe al proceso electoral que se desarrolla en su país, Al Asad por la marcha del proceso de asociación con la UE y Abdalá II por la formación hoy de un nuevo gobierno.

Sharón declinó su participación debido a la situación interna en Israel, que celebrará elecciones anticipadas en marzo próximo.

Finalmente, el viceprimer ministro israelí, Ehud Olmert, representa a Israel y no el titular de Exteriores, Silván Shalom, en la Cumbre.

Shalom, a su vez, también canceló su participación a última hora del sábado, en aparente reacción, según la prensa local, a un informe de diplomáticos de la UE en el que se critica duramente a Israel por sus acciones en Jerusalén, como la construcción de "muro de seguridad" y la anexión de barrios palestinos de Jerusalén Oriental.

Las ausencias justificadas del Magreb, una zona especialmente afectada por el asunto de la inmigración, van desde la enfermedad, como el caso del presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, al de una gira anteriormente comprometida del rey Mohamed VI de Marruecos.

Esas ausencias merecen el "respeto" del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien en unas declaraciones, hechas a punto de desembarcar en la Cumbre, garantizó que se trabajará con todos los Gobiernos y "habrá resultados positivos", y pidió que "hagamos un balance de la cumbre cuando termine".

"No hagamos un prejuicio antes de que empiece, porque el hecho de que se celebre ya es de gran importancia", indicó el jefe del ejecutivo español sobre sus colegas que no acuden al evento.

También el responsable de la diplomacia egipcia quitó importancia al bajo nivel de representación de su grupo árabe, del que su país es líder en este Proceso de Barcelona, al afirmar que "todos los países árabes están representados".

Sin embargo, el secretario general de la Liga Arabe, Amro Musa, lamentó la baja representación árabe pues "debía ser más alta".

Buteflika, de 68 años, fue ingresado ayer en el hospital parisiense de Val-de-Grace, en el Barrio Latino de París y sede del servicio sanitario del Ejército francés, y que cuenta con especialidades en cirugía urológica y gastroenterología.

Su ingreso hospitalario, por una "indisposición en el aparato digestivo", rebajó las expectativas creadas por la presencia de un dirigente del Magreb que mostró un talante conciliador para acabar con la lacra del terrorismo extremista de carácter integrista.

Buteflika consiguió sacar adelante su Ley del perdón, que fue aprobada en referéndum el pasado 29 de septiembre por un 97,36 por ciento de los argelinos con el fin de establecer la paz con el integrismo islámico. EFE