La batalla por el control de la red Internet promete ser dura

Por domingo 30 de octubre, 2005

Túnez, 30 oct (EFE).- La batalla por el control del sistema de dominios de la red Internet promete ser dura cuando se abra en Túnez, el 16 de noviembre, la segunda fase de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (CMSI). Esta es la impresión que domina entre los expertos que tienen la responsabilidad de preparar la reunión, a la que está previsto que asistan medio centenar de jefes de Estado tal y como ocurrió en la primera fase de la cumbre, celebrada en Ginebra a fines de 2003.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, en un mensaje dado a conocer hoy en Túnez, rechaza la idea de que las Naciones Unidas quieran "adueñarse" de Internet, ejercer sobre la red una labor de policía o controlarla de una u otra manera.

Lo que quiere la ONU, afirma Annan, es promover el diálogo y el consenso entre los gobiernos para que todos los pueblos puedan beneficiarse de las ventajas de Internet, reduciendo así la fractura digital y edificar una sociedad de la información abierta y sin exclusivas.

El secretario general de la ONU subraya que los Estados Unidos, que desarrollaron Internet y mantienen su control sobre el sistema de dominios, merecen la gratitud, pero deben admitir la necesidad de internacionalizar los mecanismos de gobierno de la red, en razón de la importancia que ésta tiene para la economía de todos los países del mundo.

La democratización del Gobierno de Internet es un concepto aceptado por todos sin excepción, pero cuando se trata de elaborar ideas y plantear procedimientos surgen la división y la polémica, lo que ha hecho zozobrar la solución de ese gran problema.

Los Estados Unidos no están interesados en que sea la comunidad internacional la que les sustituya en el control de la red, y por la misma razón no desean ceder la supervisión del sistema de nombres de dominios.

En la práctica, el departamento de Comercio de los EEUU es el que regula ese sistema a través de la Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN), un organismo con base en el estado de California y sin fines lucrativos.

Teresa Swinehart, una de los dirigentes de la ICANN, afirmó que, si este organismo fuera sustituido por una corporación internacional, ello "supondría introducir un factor político negativo".

En junio pasado, el Gobierno estadounidense hizo saber que no abandonará su control, y el departamento de Estado precisó que esa decisión se mantendrá "ocurra lo que ocurra en la conferencia de Túnez".

Para los Estados Unidos, el control de la red no es tema sujeto a negociación, y esta posición no parece que pueda modificarse, tal y como se le hizo saber al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, durante la visita que hizo a Washington la pasada semana.

La Unión Europea preconiza el multilateralismo como método de gobierno de la red, descentralizando así el poder que ejercen los EEUU, una posición que también defienden China, Rusia y Brasil, entre otros países.

En esa polémica, los Estados Unidos pueden quedarse aislados en la cumbre de Túnez, pero ello no parece preocupar demasiado a la Administración norteamericana, que cuenta con el apoyo de los dos principales partidos del país, el opositor Demócrata y el gobernante Republicano.

Congresistas y senadores de ambos partidos pidieron al presidente George W. Bush que no ceda el control de Internet, añadiendo que ello es necesario para "preservar el libre comercio".

Y, por otro lado, los políticos estadounidenses argumentan que la ICANN ya tiene una dimensión internacional, al contar con un comité de consejeros de varios gobiernos, aunque en la práctica ese cuerpo no tiene autoridad efectiva.

El departamento de Comercio y la ICANN están ligados por un contrato que expira a fines de 2006, pero el Gobierno estadounidense ya expresó que se opondrá a la creación de un foro multinacional que reemplaze al organismo de control de nombres y números de dominio de la red.