La ciudad podría quedar totalmente drenada en octubre

Por sábado 10 de septiembre, 2005

Nueva Orleans (EEUU), (EFE).- La ciudad de Nueva Orleans podría quedar drenada en octubre, según nuevos cálculos de las autoridades, que en un primer momento apuntaron que harían falta al menos 90 días tras la inundación dejada por el huracán Katrina.

"El agua está bajando" y el drenaje podría quedar concluido para el 8 de octubre, dijo en rueda de prensa el nuevo coordinador sobre el terreno de las tareas de reconstrucción y asistencia a las víctimas, el almirante Thad Allen.

En un primer momento, las autoridades habían calculado que serían necesarios al menos tres meses para sacar el agua que anegó la ciudad -que se encuentra por debajo del nivel del mar- cuando el paso del Katrina rompió los murallones del lago Pontchartrain.

Según Allen, el recorte en los pronósticos se debe a un aumento del número de las bombas de drenaje en funcionamiento "y a un poco de suerte por parte de la Madre Naturaleza, que nos ha evitado más lluvias y nos ha dado un tiempo seco".

El principal desafío ahora mismo, indicó Allen, es "aumentar la capacidad de bombeo".

Allen reemplazó este viernes al frente de la coordinación de las operaciones sobre el terreno a Michael Brown, director de la Agencia Federal de Gestión de Urgencias (FEMA), quien ha regresado a Washington.

Brown había sido una de las figuras más denostadas dentro de un aluvión de críticas al Gobierno, al que se ha acusado de lentitud a la hora de responder a uno de los mayores desastres naturales de la historia de Estados Unidos.

En Nueva Orleans continúan las tareas de rescate de los cuerpos atrapados por la inundación, aunque los funcionarios ya han apuntado que la cifra total de víctimas mortales no será tan alta como se había apuntado en un primer momento.

Hasta el momento se han confirmado más de 300 muertes en los tres estados afectados (Luisiana, Misisipi y Alabama). Más de un millón de personas han quedado desplazadas y 160.000 se encuentran alojadas en 675 albergues de la Cruz Roja repartidos por todo el país.

Las gestión del Gobierno en la crisis ha perjudicado los niveles de popularidad del presidente George W. Bush, quien por primera vez en su mandato, según las encuestas, se encuentran por debajo del 40 por ciento. EFE