La civilización quisqueyana

Por miércoles 2 de abril, 2008

Se tiene aceptado que el origen de los primeros pobladores –los aborígenes o indios- del continente americano, son el resultado de las primeras migraciones que vía el estrecho de Bering, llegaron a nuestro continente, expandiéndose Norte a Sur; desde Canadá hasta el Sur de América.

Se ha demostrado que este grupo se fusionó milenios más tarde, -en la zona del Caribe- con otra migración de navegantes africanos, que Este-Oeste pasaron de; Papua-Nueva Guinea a Australia y de ahí a las Polinesias, después a la zona del Caribe continental y luego a las Antillas. Miles de años antes de la llegada de Cristóbal Colon. Generándose el mestizaje característico de nuestra isla. De ahí su color pardo o marrón; como describió en su diario El Almirante Cristóbal Colon, a los Tainos Quisqueyanos.

En nuestra isla, se estima llegaron los primeros aborígenes alrededor del 5000 AC (Antes de Cristo), a la que llamaron Quisqueya –que significa; Madre de todas las tierras-. Y se llamaron a si mismos Tainos. Que significa hombres nobles.

En esta isla evolucionaron a un nivel de organización, donde todos participaban colectivamente en los trabajos de sostenimiento de la sociedad. Todos tenían acceso igualitario a los bienes disponibles, no existía la explotación, ni los privilegios de unos sobre otros. Vivian, como auténticos Tainos.

El Cacique, era el ordenador y quien reglamentaba la vida de la comunidad. Dirigía los Hayucata-bo o Fuerzas Armadas Taina.. Los Hol-bo o Jueces se encargaban de impartir justicia. Los pueblos o Yucateques, eran gobernados por los Caciques Menores. Los Beiques, eran los Sacerdotes que se encargaban de los templos y la adoración de su Dios YOCAHU. Y sobre todos estaba el Consejo de Ancianos.

Nuestros ancestros adoraban a YOCAHU, nombre que daban al Dios Creador. Que significa; EL ORIGEN DEL SER. Entendían que el sentido de la existencia era cumplir con su deber, siendo justos y buenos. Pues así al morir, su espíritu iba a YOCAHU, su origen. Y si eras malo, tu espíritu lo arrebataba MABUYA o el espíritu maligno. Bajo pena de muerte en la hoguera los invasores prohibieron que YOCAHU fuera nombrado, ni adorado.

Simbolizaban a YOCAHU en sus templos con la figura del Sol, imagen ante la cual se postraban como el origen del bien. Además, disponían de dioses menores o familiarizares llamados CEMIES. Las Fiestas de Palos o Atabales, eran y son, las fiestas familiares Tainas, dedicadas a honrar la memoria de los antepasados fallecidos. Fiestas estas que las poblaciones Tainas de Quisqueya celebran todavía hoy en el siglo XXI.

Sus cuatros mandamientos existenciales eran sencillos; No mentirás. No robarás. No serás vago, y Respetara a los Mayores. Era un pueblo alegre, donde la única ceremonia sangrienta existente era la muerte a que eran sometidos los ladrones, pues violaban los cuatros mandamientos. Tradición que sobrevive y se practica hoy en nuestra tierra.

¿Cuales eran sus vestidos? Los varones; capas, fabricadas del algodón o Sorobey, de los hombros a las pantorrillas. Faldones de la cintura a las pantorrillas. Cinturón fabricado de piel ancho, para sostener los faldones. Y los pies eran calzados por unas chancletas denominadas Cutará. La cual era fabricada de fibras vegetales o pieles.

Las hembras; Faldas o Enaguas, y paños rectangulares que cubrían espalda y torso. Su Arquitectura; eran construcciones especiales para un ambiente tropical, construidas en Bambú y tabla de palma. Techaban con yagua y palma cana. Similar a las construcciones tradicionales existentes hoy en nuestra zona rural.

A partir del 1492 con la llegada del genocida Cristóbal Colon todo cambió. Estos, armados de acero y cañones, iniciaron un proceso de conquista; asesinato y saqueo de las propiedades de nuestros ancestros. Se propusieron asesinar a todos los líderes Tainos, para lo que fue especialmente enviado Nicolás de Ovando.

Nuestros Caciques, al momento de la llegada de Colon, y las áreas que gobernaban eran; Guacanagariz (hoy el Norte de Haití). Bohechio -hermano de Anacaona- (hoy el Sur de Haití). Guarionex, (Hoy la zona del Cibao). Canoabo (hoy la zona de San Juan) y Cayacoa,( hoy la zona de Higuey).

En 1533, 41 años después de la llega de Colon, el Cacique Enriquillo, líder de la Revolución del Bahoruco, pactó un acuerdo la paz; a cambio de la libertad de todos los nativos, prohibición de la encomienda, liberación de pago de impuesto a la corona por parte de los nativos. Un territorio libre, donde los nativos tendrían su propio sistema de la justicia y policía.

Luego, los Españoles para dividir el pueblo Taino y evitar la posibilidad de otra Revuelta como la del Bahoruco, entregaron los dos Cacicazgos mas belicoso a Francia, (el de Guacanagariz y el de Anacaona) Francia lo satura de africanos, donde luego estos crean Haití. Y la integridad del territorio de nuestros ancestros queda hasta el día de hoy, dividida.

Para consolidar la opresión e evitar la posibilidad de unión futura del pueblo Taino nativo, los españoles decidieron oficializar en la historia local, la mayor de las mentiras en los últimos 500 años, la supuesta desaparición de los Tainos, cuyos descendientes actuales son; los indios claros e indios oscuros de nuestro pueblo.

Los burgueses Europeos de la isla, con el objetivo único, de liberarse del control y tutela del Rey de España, pero sin ningún interés de beneficiar al pueblo nativo, llevaron a cabo dos golpe de estado; el primero contra la corona en 1821, lo que se denomino la Independencia Efímera. Por desgracia para ellos, son invadidos por los líderes Haitianos en 1822.

Un segundo intento, fue exitoso en 1844, dándole el nombre a nuestra Quisqueya de Republica Dominicana. Proyecto de nación que ha sido un fracaso en lo político y lo social. Ha sido sinónimo de miseria, opresión y atraso para nuestro pueblo, donde la gran mayoría sobrevive del lado afuera de las alambradas de las grandes fincas, a las orillas de los ríos, en Barrios marginados o desempleados con pésimos servicios.

El sagrado compromiso filial con nuestros ancestros, nos obliga, a las generaciones presentes y futuras, con conciencia y orgullo de sus orígenes; a rescatar y apegarnos a nuestra identidad Taino-Quisqueyana, revivir nuestras tradiciones, honrar la memoria de nuestros antepasados y sacar de la miseria a nuestra gente. ¡Que Viva el pueblo Taino de Quisqueya!

Escritor Quisqueyano e Investigador histórico. Autor del libro: El Secreto Taino.

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