La “contracumbre” cierra con pronunciamiento contra el ALCA

Por sábado 5 de noviembre, 2005

Mar del Plata (Argentina), 5 nov (EFE).- La III Cumbre de los Pueblos de América concluyó hoy en la ciudad argentina de Mar del Plata con un fuerte pronunciamiento contra el ALCA y propuestas alternativas a esta iniciativa, impulsada por Estados Unidos. El documento final del encuentro contrario a la IV Cumbre de las Américas indica que "las negociaciones para crear un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) deben ser suspendidas inmediata y definitivamente".

La reanudación de las negociaciones para derribar las fronteras comerciales en todo el continente ha sido precisamente el tema más discutido y polémico de la cita de 34 presidentes americanos, que también se cerró hoy en esta ciudad costera.

"Uno de los motivos principales por los que los mandatarios no se ponen de acuerdo es la resistencia de los pueblos a la imposición del ALCA", destacó la dirigente social estadounidense Beverly Keene en una rueda de prensa.

La declaración concentra las conclusiones de los foros realizados en el marco de la denominada "contra-cumbre", que deliberó desde el pasado martes y contó con la participación de más de 12.000 personas, dijeron a EFE fuentes de la organización.

"Nos empeñamos en favorecer e impulsar procesos alternativos de integración regional, como la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA)", dice el documento sobre el proyecto que Venezuela busca contraponer al del ALCA.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, fue el principal orador de un multitudinario acto de oposición a su par de Estados Unidos, George W. Bush, que se llevó a cabo en Mar del Plata ayer, viernes, donde se comprometió a entregar el texto surgido de la Cumbre de los Pueblos al resto de los mandatarios americanos.

"Con lo burocráticas que son las cumbres de presidentes no sabemos si Chávez tendrá oportunidad de hacerlo aquí, pero ha tomado un compromiso expreso y en algún momento lo va a cumplir", señaló el coordinador de la venezolana Fuerza Bolivariana de Trabajadores, Jacobo Torres.

La declaración final, que también contiene un repudio a la presencia de Bush "en estas dignas tierras latinoamericanas", dice además que "hay que anular toda la deuda externa ilegítima, injusta e impagable del sur de manera inmediata y sin condiciones".

"Nos asumimos como acreedores para cobrar la deuda social, ecológica e histórica con nuestros pueblos", añadieron las 500 organizaciones sociales de todo el continente que deliberaron en Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de Buenos Aires.

Además de asumir "la lucha por la distribución equitativa de la riqueza, con trabajo digno y justicia social para erradicar la pobreza, el desempleo y la exclusión", rechazaron "enérgicamente la militarización del continente" por parte de Estados Unidos.

Por su parte, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel destacó que "el encuentro de los pueblos funcionó a puertas abiertas y cualquier persona pudo participar" en sus más de 150 foros, debates y talleres.

Condenó además "las vallas que separan a los mandatarios de los pueblos" en alusión a las estrictas medidas de seguridad que rodearon a la Cumbre.

Tras precisar que del total de militantes que participaron en la "contracumbre", "más de 2.000 vinieron de otros países americanos, sobre todo desde Cuba y Venezuela", Pérez Esquivel dijo que "hubo un millar de periodistas acreditados" para cubrir el encuentro.

Al ser consultado hoy sobre si había sido invitado a la Cumbre de los Pueblos, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que ni siquiera se había enterado de su celebración.

Pérez Esquivel rechazó los hechos de violencia ocurridos en la noche del viernes, cuando grupos de jóvenes radicales provocaron destrozos e incendiaron comercios y se enfrentaron a la policía tras una pacífica manifestación de repudio a Bush.

"Sabíamos -dijo- que tratarían de enturbiar el éxito alcanzado por la Cumbre de los Pueblos y la dimensión real de la marcha" de oposición realizada durante la mañana de ayer, que reunió a unas 40.000 personas.