La Crisis política brasileña en supunto más álgido

Por martes 16 de agosto, 2005

LA crisis política brasileña alcanzó esta semana el punto más álgido en sus tres meses de duración y el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, al disculparse públicamente, dijo que fue "traicionado por prácticas inaceptables" que desconocía.

En un discurso ante el gabinete ministerial, transmitido por radio y televisión, Lula reiteró que deben ser sancionados los culpables de llevar al país a tal estado y dijo que su Gobierno, "a pesar de todas las dificultades, hizo a Brasil retomar el camino del progreso y la justicia social".

"Estoy consciente de la gravedad de la crisis política. Ella compromete todo el sistema partidario brasileño", dijo horas después que el publicitario Duda Mendonça afirmó haber abierto una cuenta en las Bahamas para recibir 10 millones de dólares destinados a deudas de la campaña que diseñó para le elección de Lula.

El publicista, cuya afirmación aprovechó de inmediato la oposición de derecha para insistir en que puede buscar el impeachment (acusación) del Mandatario, dijo que la orden para abrir esa cuenta la dio Delubio Soares, ex financiero del Partido de los Trabajadores (PT), quien desmintió el hecho y pidió un careo con Duda.

"Estoy indignado por las revelaciones que aparecen cada día y que ofenden al país", dijo el Presidente y reconoció que "es la indignación que cualquier ciudadano honesto debe estar sintiendo hoy ante la grave crisis política".

"Si estuviese a mi alcance, ya habría identificado y sancionado ejemplarmente a los responsables por esta situación", remarcó, pero aclaró que debe ser el primero en cautelar el Estado de Derecho y aguardar a que el Congreso y el Poder Judicial cumplan su parte.

Destacó que, de parte del Gobierno, "determiné, desde el inicio, que nadie fuese excluido, pertenezca a mi Partido o no, sea aliado o de la oposición", y destacó que "gran parte de lo que fue descubierto hasta ahora vino de las investigaciones de la Policía Federal".

Lula recordó que, "sin prejuzgarlos, destituí inmediatamente a los que fueron mencionados en posible desvío de conducta para facilitar todas las investigaciones", pero insistió en que eso no basta y "Brasil precisa corregir las distorsiones de su sistema partidario electoral".

Para ello debe aprobarse "urgentemente la tan soñada reforma política", porque "es necesario sancionar a corruptos y corruptores, pero también tomar medidas drásticas para evitar que esa situación se repita en el futuro".

Lula enfatizó que es obligación del Gobierno, de la oposición, los empresarios, los trabajadores y toda la sociedad no permitir que la crisis origine problemas a la economía, al crecimiento, la generación de empleos y la continuidad de los programas sociales.

"Yo no tengo ninguna vergüenza de decir al pueblo brasileño que nosotros tenemos que pedir disculpas. El PT tiene que pedir disculpas. El Gobierno, donde erró, tiene que pedir disculpas", porque el pueblo brasileño no puede "estar satisfecho con la situación que nuestro país está viviendo", insistió.

Recordó que "en 1980, en el inicio de la redemocratización (tras 21 años de dictadura) decidí crear un partido nuevo (el PT) que viniese para mudar las prácticas políticas, moralizarlas y tornar cada vez más limpia la disputa electoral en nuestro país".

"El PT fue creado justamente para fortalecer la ética en la política y luchar al lado del pueblo pobre y de las capas medias de nuestro país", dijo y aseguró que desde entonces él no cambió, sino que se mantuvo "siempre fiel a esas ideas, tan fiel como soy hoy".