La decisión de Hatuey

Por Carlos Luis Baron domingo 4 de marzo, 2012

Varios diarios dominicanos registran declaraciones del Lic. Hatuey Decamps en las que manifiesta que su empeño por juntar a Miguel Vargas Maldonado y al candidato Hipólito Mejía había sido inútil, porque según él, en este caso habían decisiones tomadas de antemano. Hipólito dispensó tres visitas consecutivas a Decamps, y muchos pensaban que el objetivo era una pretendida alianza electoral de parte del candidato del PRD; eso era secundario, y se podía sellar como un efecto colateral, lo importante era convencer al Ing. Vargas Maldonado, que se incorporara a la campaña de Mejía o que por lo menos accediera a negociar esta incorporación.

Cuando en la crisis de abril de 1984 los reporteros preguntaron a Don Juan Bosch, quien él creía que había tomado la decisión de poner un cerco militar a su casa y a su despacho, el viejo Líder contestó: “Eso pregúntenselo a Hatuecito, ese es el único capaz de tomar decisiones políticas en ese partido”; de esa manera Don Juan señalaba y reconocía al Lic. Decamps como una persona con más luces políticas que sus compañeros.

Hatuey sabe que el rumbo de la campaña a dos meses y medio es irreversible; que con el empuje del gobierno, sus esfuerzos serán inútiles; que si bien el señor Cesar Cedeño no era la persona indicada para dirigir la campaña de Hipólito, tampoco es el culpable del terrible desenlace de esta candidatura; la decisión de reemplazarlo, está siendo disimulada con el anuncio de la alianza electoral, pero esa alianza pudo haberse dado sin defenestrar a Cedeño, pero la culpa nunca anda sola, siempre hay que buscar alguno que cargue con los platos rotos.

El juego del presidente del becerro negro, se entiende si se analiza el panorama en que quedará la correlación de fuerzas después del 20 de mayo; el Partido Revolucionario Dominicano entrará en una de sus más difíciles crisis; Miguel Vargas saldrá a pelear una batalla pospuesta, esta vez con todas sus armas y recursos disponibles; Hipólito y su PPH tratarán de atribuirle su fracaso electoral a Miguel y de esta manera despojarlo de la presidencia del PRD, pues es un secreto a voces que el problema de Vargas Maldonado no es el dolor de haber sido burlado en la convención interna, sino su futuro político luego de las elecciones; pues ahí está el kit del asunto: Hatuey no puede aspirar a compartir las fuerzas de su compadre Miguel, esas ya tienen dueño; pero en el otro lado, en el de Hipólito, ¿Quién puede sustituir a este atípico líder, que está haciendo su último intento?.

Sin dudas lo pensó dos veces; como aliado del PLD, a lo sumo conseguiría una minúscula cantidad de cargos que no serían lo suficiente para su disminuido toro; además eso de entrar a dar apoyo para luego tener que buscar una excusa para romper, cuando se tiene el compromiso con los seguidores que degustan sus puestos públicos, no es agradable; por ese lado él solo conseguía concepciones estatales, ninguna ventaja política; donde existe la posibilidad de reconquista es al lado del candidato Mejía, quien lo empequeñeció, pero que aparentemente le ha prometido reivindicarlo, y que cumpla o no su promesa por el momento le permite estar sentado a la mesa en su viejo hogar.

Lo único interesante en el propósito de Hipólito, es que ocurrió algo parecido a cuando la muerte vino a buscar a Wenceslao, que este se rapó la cabeza para evitar ser reconocido, y la llorona al no encontrar a quien buscaba se llevó al mismo coco pelado; Miguel no se disfrazó para esconderse de Mejía, pero en vez de entregarle un buey, lo obligó a cargar con un becerro.