La Declaración Universal de los Derechos Humanos: 64 años de Historia

Por Carlos Luis Baron lunes 10 de diciembre, 2012

En momentos en que tres legisladores han llamado a que la policia Nacional realice fusilamientos sumarios y desconozca el orden constitucional, vale la pena recordar que el Diez de diciembre se conmemora la adopción de uno de los mecanismos más trascendentales en el ámbito de protección de los Derechos Humanos, nos referimos a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

Hay que iniciar este esbozo reseñando que el largo proceso de elaboración y transformación del Derecho Internacional de los derechos humanos, arranca paradójicamente en la isla de Santo Domingo, con el sermón de adviento del 7 de diciembre de 1511 pronunciado por el Padre Dominico Fray Anton de Montesinos, sermón en el que se proclama la indignación ante lógica de barbarie con la que se estaba realizando la colonización de America, plasmando una doctrina que posteriormente es asumida por la Escuela de Salamanca .

Hubo que esperar mucho tiempo, después de que concluyera la segunda Guerra Mundial, para que esta concepción viniera a positivizarse, concretizándose jurídicamente a nivel internacional, luego de que secreara la Organización de las Naciones Unidas y se produjera la Declaracion Universal.

En principio esta Declaración fue aprobada por 48 de los 58 Estados miembros de la ONU, 8 abstenciones y sin un solo voto en contra, fue redactada por 5 personas: la primera dama norteamericana, Eleonor Roosevelt, el jurista francés, René Cassin, el diplomático libanés, Charles Malik, el pensador chino Pen Chun Chang y el politólogo canadiense John Humphrey.

A pesar de que en términos de Derecho Internacional, una Declaración no expresa el mismo grado de vinculatoriedad que una Convención o Tratado, en el caso de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, existe todo una práctica y costumbre internacional de reconocer que este instrumento tiene un carácter obligatorio para los Estados miembros sin que sea necesario una ratificación o incorporación al derecho interno.

El jurista Francés, Premio Nobel de la Paz, redactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, René Cassin, explicó que los derechos integrados a la Declaración estaban sistemáticamente divididos en grupos o clases que podemos señalar de la siguiente manera: Los Derechos Personales, Derechos Civiles, Derechos Políticos, Económicos y Sociales

Sin lugar a dudas la implementación y posterior aplicación de declaraciones sobre protección a derechos fundamentales, ya sea en las constituciones y/o tratados internacionales constituyen una piedra angular para regular o formalizar, el comportamiento humano en sociedad; decimos formalizar, puesto que una Declaración es considerada como la redacción o aceptación de algo que ya existe, que se da por hecho, se hace la declaración como una formalización de ese sentimiento, es una forma de evitar que alguien cometiere una violación a derechos fundamentales y declarase desconocimiento.

A partir de este tipo de instrumentos internacionales, se entiende que el derecho que rige la sociedad internacional no es tan solo el derecho de los Estados, sino también el derecho de los Derechos Humanos, dando nacimiento a una rama del derecho que se ha ido consolidando progresivamente, y que responde al nombre de Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

A pesar de que “La Declaración puede ser aceptada como la mayor prueba histórica que nunca haya existido del consensos omnium Pentium acerca de un determinado sistema de valores”, como diría Bobio, es mucho lo que falta por hacer, para que tengamos una total educación y conciencia mundial en base a la defensa y protección de los derechos individuales y colectivos, dejando atrás de una vez y por todas el “gen egoísta” de supervivencia particular.