La desbandada otoñal del PRSC

Por Carlos Luis Baron miércoles 11 de enero, 2012

Durante 22 años, el Partido Reformista Social Cristiano gobernó a la nación dominicana, logrando convertirse en la maquinaria electoral más poderosa que jamás ha existido en la República Dominicana, gracias al gran intelecto y a la inigualable oratoria del Dr. Joaquín Balaguer, fundador y único líder de ese conglomerado rojo.

La obra de gobierno del PRSC cubrió todo el país, construyendo presas, canales de riego, carreteras, puentes, hospitales, escuelas, multifamiliares, avenidas, parques, puertos, aeropuertos, etc., y con fondos propios, porque Balaguer no era partidario del endeudamiento externo y destinaba el 50% del presupuesto al gasto en inversión.

Gracias a las ventanillas Fide e Infratur los gobiernos del PRSC abrieron las puertas al desarrollo industrial y turístico dominicano, abrieron las puertas al modelo de zonas francas y abrieron las puertas a la industria minera productora de oro, plata y ferroníquel, multiplicando los empleos, el producto interno bruto y la generación de divisas.

En materia ambiental los gobiernos del PRSC prohibieron los aserraderos, las extracciones de agregados de ríos, el vertido de contaminantes en ríos y arroyos, la importación de agroquímicos nocivos a la salud, etc., y establecieron los parques nacionales, las reservas científicas, el parque Mirador del Sur, el cinturón verde de Santo Domingo, etc.

Fueron años de gloria para un PRSC que parecía estar destinado a ser el imperio de la política dominicana, sin embargo, la muerte del Dr. Balaguer, en el año 2002, al parecer se llevó en el mismo ataúd toda posibilidad reformista de volver al poder, porque los posteriores candidatos reformistas nunca pudieron articular un discurso coherente y convincente que despertara el entusiasmo de los militantes y simpatizantes reformistas, ni el entusiasmo de la población.

Cuando en el año 2010 todo parecía acabado para el PRSC, apareció la precandidatura de Osiris de León, un popular geólogo y académico de ciencias que durante muchos años ha participado activamente en las más exitosas luchas ambientales y sociales libradas por los sectores populares, lo que le ha llevado a ser el geólogo más conocido y más admirado por muchos dominicanos.

Aunque reformista por 40 años, Osiris surgía como una nueva propuesta frente a una sociedad cansada del clientelismo, cansada de la incapacidad, cansada de los discursos huecos y redundantes, y cansada de ver a sus políticos hablar y hablar sin decir nada, con la ventaja de que Osiris es un académico muy bien visto por todos los reformistas, por muchos perredeistas, por muchos progresistas y por muchos independientes.

De inmediato, miles de reformistas, que desde el año 2000 no habían vuelto a votar, se animaron a volver a participar en el proceso electoral, entendiendo que esta vez el PRSC llevaría la mejor opción, del más alto nivel académico, de discurso claro y preciso, del mismo pueblo de Balaguer, y que podía levantar la deteriorada imagen de un partido que cada cuatro años reducía su votación a la mitad, por lo que Juan Bolívar Díaz escribía en el periódico Hoy que Osiris de León representaba un liderazgo emergente en el PRSC.

Se entendía que todos los reformistas, deseosos de volver al poder, apoyarían la candidatura de Osiris de León, sin embargo, algunos reformistas egoístas vieron abiertas las puertas del desenfreno y quisieron salir en loca carrera de aspiraciones presidenciales desmedidas, sin detenerse a meditar que no gozaban de popularidad frente a la sociedad, pues simplemente entendían que si Osiris se presentaba como precandidato, ellos también podían hacer lo mismo, aunque no tuviesen el mismo aval social, y ese fue un grave error.

Para bloquear las aspiraciones de Osiris de León la alta dirigencia del PRSC, en confabulación con el presidente Leonel Fernández, boicoteó las primarias internas, supuestamente porque creaban división, y en sustitución aprobaron una asamblea de delegados empleados de la Cancillería dirigida por el presidente del PRSC, asamblea que tampoco se produjo porque desde el 2004 Leonel Fernández maneja al PRSC a su antojo para debilitarlo.

Ante el cúmulo de obstáculos y zancadillas, Osiris de León optó por renunciar a las filas del PRSC, en el septiembre otoñal de 2011, indicando que lo hacía porque el PRSC había firmado un acuerdo electoral de apoyo al PLD, y su renuncia abrió las compuertas partidarias del desconcierto, por lo que muchos se sintieron en libertad de abandonar las filas del PRSC por entender que sin un buen candidato popular allí no había nada que buscar.

De inmediato muchos dirigentes altos, medios y de base del PRSC comenzaron a abandonar las filas del PRSC para irse a las filas dl PRD y apoyar al candidato Hipólito Mejía, quedando el otrora partido gobernante reducido al 0.6 por ciento de la intención del voto.

Apenas un mes después de la renuncia de Osiris de León, German Marte y Wendy Arias, del periódico El Día, publicaban una serie de reportajes sobre la estrepitosa caída del PRSC, donde, entre otras cosas, decían: "Conscientes de que no sacarían ni un 3% de los votos, sin un candidato de arrastre y sin los acostumbrados recursos para mantener fiel a una militancia clientelar, la cúpula dirigencial se debate entre ir solos a los comicios o aliados al PLD o al PRD. Por cualquiera de estos tres caminos que tome, las perspectivas de esa organización son sombrías".

Y más adelante el mismo reportaje del periódico El Día decía que "Osiris de León ve que el PRSC va rumbo a la extinción, y no duda en vaticinar que el cortejo fúnebre lo encabezarán Carlos Morales Troncoso, Quique Antún, Humberto Salazar y Ramón Rogelio Genao", y la verdad es que ha sido así y todo el país lo ha visto así.

Niza Campos, en un reportaje publicado por Diario Libre, en enero 2012, decía lo siguiente: "De ser en los años 80 la principal fuerza política del país, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) se ha reducido a un minúsculo grupo que va en desbandada y que a todas luces se encamina a ir aliado en las venideras elecciones presidenciales para poder tener presencia en el electorado".

Niza Campos seguía diciendo: "La situación ha llegado a los extremos de que firmas encuestadoras de la talla de Asisa Research Group han desplazado al PRSC y han señalado al Partido Alianza País como la tercera fuerza política del país". Y ello fruto de que hoy el PRSC aparece con 0.6% de intención del voto, motivando que los dirigentes reformistas remanentes lloren de vergüenza.

En el mismo mes de enero 2012 la politóloga Rosario Espinal publicaba en el periódico Hoy que "El PRSC, el más grande de los pequeños, ha colapsado. No proyecta a la fecha un candidato propio y muchos de sus dirigentes se han dispersado entre el PLD y el PRD, al igual que los votantes reformistas”.

Y en un artículo posterior, la misma politóloga Rosario Espinal dijo que: "La supuesta reunificación del PRSC a finales de 2008 fue una farsa. El propósito, y ahí estuvo la mano del gobierno, fue poner la organización bajo la dirección del canciller Carlos Morales Troncoso, el reformista con mayor vínculo orgánico al presidente Leonel Fernández. Así se dilató la selección de un candidato presidencial, hasta hacer inviable una participación importante en la contienda electoral".

Desde el año 2010 el PRSC tuvo la oportunidad de escoger la candidatura presidencial de Osiris de León y presentarse ante la sociedad como un partido renovado, encabezado por un académico que goza del respeto de muchos sectores de la sociedad dominicana y que penetra a los grupos sociales y populares donde el PRSC siempre ha sido rechazado.

Los reformistas egoístas y oportunistas que, como dijo recientemente el obispo más respetado en la política dominicana, desaprovecharon la mejor oportunidad que han tenido para volver al poder con Osiris de León, hoy pagan el alto precio de la debacle de su partido en desbandada otoñal, sin gente para poder negociar, sin crédito público y sin perspectivas presentes ni futuras, aunque sentados en lujosos asientos diplomáticos de lo que podría llamarse “la oficialía civil de la Cancillería”, donde tramitan el acta de defunción de lo que fue el principal partido político de la Rep. Dominicana”.

Si los reformistas hubiesen apoyado la candidatura de Osiris de León, quizás hoy el PRSC estuviese compitiendo por el primer lugar de la preferencia electoral, en lugar de exhibir un 0.6% de la intención del voto nacional, preferencia que cada día sigue bajando y sigue avergonzando.