La gran profecía del Caballo Blanco

Por Carlos Luis Baron lunes 18 de junio, 2012

El martes, después del primer lunes de noviembre de cada cuatro años, está constitucionalmente estatuido, como la fecha en que se celebran las elecciones presidenciales en los Estados Unidos de Norte América. Muchas han sido las conjeturas que se han manejado del por qué de esta fecha. La mas socorrida, es la que afirma que por el año de 1845 la sociedad norteamericana era en gran medida una sociedad agraria; cuyas poblaciones se localizaban a grandes distancias unas de las otras, y que el medio de transporte mas común eran los carruajes tirados por caballos, lo que imponía que los habitantes hábiles para votar, dispondrían de poco mas de un día para trasladarse a los centros de votación , por lo tanto el martes era el día hábil para no interferir con el sábado y domingo , días disponibles para sus oficios religiosos y de mercado. El lunes seria el día del gran desplazamiento, para estar puntual el martes y así ejercer el sufragio.

El seis de noviembre, que será el martes del primer lunes del cursante año, el presidente Obama se enfrentará al candidato republicano Mitt Romney. El primero, intenta repetir, el segundo procura coronar su carrera política con la más alta distinción entre todos sus iguales. Han estado, uno y otro, marcados por proféticos pasajes que sustentan algunas denominaciones, que raya en lo fantástico, que se suponen ausentes en sociedades altamente educadas. Esas creencias y mitos mágico-religiosos, se infiere que solo habitan en sociedades primigenias, inmersas en ese ostracismo que envuelve el sub-desarrollo dependiente, que obnubila a sociedades atrasadas, dando espacio a esa ignorancia que aplasta y oprime.

Al llegar a la Casa Blanca, en muchos corrillos religiosos, al presidente Barack Obama le llamaban el anti-cristo, la bestia apocalíptica que Juan describe en su libro de las revelaciones….Hoy el turno es del candidato Romney, quien tendrá que lidiar con su militancia Mormona ya que muchos han empezado a sindicarlo como la carta revelada de José Smith (Profeta Mormón) para que en estos tiempos de tribulaciones se cumpla la “Profecía del Caballo Blanco” que hace mas de dos siglos anunciara.

Consiste esta Profecía, según lo relatan Edwin Rushton y Theodore Turley, dos prominentes miembros del clero Mormón, quienes en el año de 1843 fueron llamados en el ocaso de sus días por José Smith, líder y Profeta de la Iglesia de Jesucristo de los Santos Últimos Días, quien les confesó lo que Moroni, un Ángel enviado del señor le había revelado: “En los últimos días antes de la llegada del salvador en gloria, habrá gran confusión, revolución y maldad. Durante este tiempo la constitución y el gobierno de los Estados Unidos estarán en gran peligro y esta penderá como un hilo tan fino, como una fibra de seda y será salvada por las acciones combinadas de las gentes (Mormones) que habitan las montanas rocosas…” Romney es mormón; mormón militante.

La gran batalla electoral del seis de noviembre en la nación más poderosa del mundo será según lo entienden sectores cristianos, entre “La Bestia” y el “Caballo Blanco”. Vuelve al tapete José Smith el profeta, quien con apenas 39 años murió asesinado a balazos mientras guardaba prisión en la cárcel de Carthage el 27 de junio del año 1844. De esto hace ya dos cientos sesenta y ocho años. ¿Será Romney el instrumento para el cumplimiento de la gran profecía de la iglesia de los últimos dias?……..