La guerra de la tercera ola

Por Carlos Luis Baron lunes 7 de mayo, 2012

“Toda sociedad que procura cambios, es fruto de los sistemas políticos obsoletos, que no saben cómo actuar, ante la corriente de la información”.

Se hace necesario invocar a una renovación de las armas intelectuales: vitales para hacer la paz y es preciso que las Naciones Unidas, integren al mundo empresarial, a las grandes religiones y a los organismos no gubernamentales-”entiéndase”- (todo aquello que represente a las verdaderas fuerzas del mundo); para la reestructuración de una sociedad que cambia a toda velocidad.

La guerra del conocimiento y la información, es la que determina la prioridad política-no así-el ángulo del cañón, sino el de la cámara de las ideologías, que son llamadas a evitar la guerra: es por ello, que deberá haber un replanteamiento de las relaciones entre la guerra y la sociedad, en momentos que se está hablando de transiciones de la época industrial a la era de la comunicación.”(Como señalaba Alvin Toffler en su obra-La guerra del futuro-)”.

La gente se muestra con escepticismo sobre los conceptos de la industrialización, por lo que se sugiere, de que los sistemas políticos de la actualidad, pasen por un proceso de Perestroika. El papel de Naciones Unidas debe exhibir más dinamismo que la burocracia existente, para que los políticos, puedan responder a los nuevos desafíos de la tercera ola-que es, la de incorporar al modelo de civilización, la información y el conocimiento: como herramientas de análisis a emplear-.

Aunque no por ahora, la guerra convencional, ira siendo reemplazada por la guerra inteligente. A pesar de que los estadistas y militares no estarían mejor preparados para estos cambios.se tendrá que recurrir al amplio estudio analítico, para obtener nuevas formas de guerra, para lograr la paz.

El mundo ha vivido tres procesos evolutivos de olas: la primera representa la sociedad agrícola ganadera, la segunda a la revolución industrial y la tercera ola, a la sociedad del conocimiento y la información, esquematizada por ordenadores.

La revolución tecnológica sobre las estructuras económicas, políticas y culturales del siglo 21, serán clave para la educación, para poder insertar a Latinoamérica en la nueva economía.