La India y Pakistán, condenados a entenderse

Por domingo 9 de octubre, 2005

Nueva Delhi,(EFE).- La India y Pakistán, enemigos tradicionales, deben afrontar ahora la destrucción causada por el terremoto que asoló este sábado el subcontinente, que puede propiciar una vía de entendimiento para las dos potencias nucleares.

El seísmo se ha producido en la conflictiva Cachemira, el territorio de mayoría de población musulmana que ambos países se disputan desde su independencia en 1947, por el que han librado dos guerras y donde han desplegado miles de soldados desde hace décadas.

Ahora la magnitud de este desastre natural, que ha podido causar 30.000 muertos sólo en la zona paquistaní de Cachemira, puede obligar a las dos potencias atómicas del Sur de Asia a entenderse, aunque sólo sea por necesidad.

La zona más afectada por el devastador seísmo de 7,6 grados en la escala de Richter es la más cercana a la Línea de Control que separa las zonas india y paquistaní de Cachemira, uno de los territorios más militarizados del mundo.

Responsables militares en la Cachemira india, que no quisieron ser identificados, dijeron hoy a EFE que "este desastre es una buena oportunidad para que ambos pueblos se acerquen a la paz".

Esas mismas fuentes mostraron su esperanza de que "los políticos aprovechen este momento para acabar con las disputas que les enfrentan".

La Conferencia Hurriyat, un grupo musulmán moderado basado en la zona india que ha realizado varios movimientos de acercamiento en los últimos meses, pidió hoy que se restablezcan las líneas telefónicas a ambos lados de la divisoria por razones humanitarias.

"Ese devastador terremoto no reconoció la línea de alto el fuego creada por el hombre y trajo destrucción a ambos lados; el Gobierno de la India debería restaurar las comunicaciones telefónicas entre las dos Cachemiras por razones humanitarias", declaró ese grupo.

La India y Pakistán iniciaron en enero de 2004 un proceso de paz para resolver todos sus conflictos y, aunque el clima entre ambos ha mejorado claramente, su principal diferencia sigue siendo Cachemira, donde cada semana hay decenas de muertos en incidentes de violencia.

Desde finales de los años 80 han fallecido en Cachemira unas 40.000 personas por los múltiples incidentes de violencia.

Nueva Delhi acusa a Islamabad de apoyar financieramente a los grupos radicales islámicos que actúan contra sus soldados y se infiltran al otro lado de la Línea de Control que separa las dos partes de Cachemira.

Tras el desastre de este sábado, el primer ministro de la India, Manmohan Singh, ha ofrecido ayuda al presidente de Pakistán, general Pervez Musharraf, para socorrer a las víctimas y le ha transmitido las condolencias de su país.

"Aunque partes de la India también han sufrido este inesperado desastre natural, estamos preparados para proporcionar todo tipo de asistencia en las operaciones de rescate que considere apropiadas", le dijo Singh a Musharraf, quien ha reclamado a la comunidad internacional ayuda financiera para superar el desastre.

El terremoto, que ha causado al menos 20.000 muertos en Pakistán, se cebó con la zona paquistaní de Cachemira, donde tuvo su epicentro y donde murieron más de 17.000 personas, según datos oficiales del Gobierno de Islamabad, aunque las autoridades locales en la zona elevan esa cifra a 30.000 personas.

En la parte india también se produjo destrucción y el Gobierno de Nueva Delhi calcula que han muerto más de 600 personas, aunque algunas organizaciones no gubernamentales destacadas en ese área aseguran que se superará el millar de fallecidos.

Entre los muertos a uno y otro lado de la Línea de Control se encuentran 250 militares paquistaníes y una treintena de soldados indios sobre los que se desplomó el búnker donde dormían. EFE