La media noche del 20 de Mayo

Por Carlos Luis Baron viernes 30 de marzo, 2012

Me gustaría estar equivocado sobre mis aseveraciones, sobre lo que podría ocurrir el 20 de mayo a la media noche, cuando uno de los dos partidos se declare ganador, o mejor dicho cuando ambos bandos se declaren ganadores, como siempre ha sucedido, mucho antes de que la junta central electoral haya declarado un ganador y entonces, el partido contrario no acepte dicha declaración, o dicho triunfo.

Lo que me aterra del momento presente, de este proceso electoral en el que estamos sumidos, es el bipartidismo en el que el pueblo dominicano sin darse cuenta a caído, al bipartidismo en el que los sedientos de riquezas y de posiciones han llevado el proceso, se ha polarizado el pleito eleccionario y esto desde mi punto de vista es sumamente peligroso para el país, debido a lo poco tolerante que son nuestros dirigentes políticos.

El pueblo en vilo perderá su sueño y lo más osados se lanzarán a las calles a defender el triunfo de su partido, dando credibilidad a lo que el centro de cómputos nb de su partido les ha dicho, ambos, se declararan ganadores. Que Dios nos coja confesado ante lo que podría suceder, porque, en este proceso, peligrosamente matizado de violencia, ya no están los pacifistas por excelencia, el profesor Juan Bosch y el doctor José Francisco Peña Gómez.

No es que quiera predecir el futuro con visión negativa, sin embargo, la situación es espinosa y hay que tener disposición de poca visión, para no darse cuenta que se avecina una crisis y hay que estar claro, de que después de esta oscura campaña electorera, la probabilidad de un tranque es inminente y la posibilidad de un estallido social, esta a la vuelta de la esquina.

Las acusaciones de corrupción, ciertas o falsas, envían un mensaje al pueblo de que el cambio ahora y en todas las contiendas electorales anteriores, no es de estos partidos de manilargos, de uno a otro, partidos dirigidos por sujetos pobres de mente y de una falta de contenido espiritual que da miedo, de falta de respeto al erario del pueblo.

El cambio es de mentalidad, de servicios, de solidaridad, de amor, de entender que la vida es para vivirla en armonía para todos, no unos bien y otros viviendo en la más absoluta miseria, que este cambio, el cual debió haberse dado ya, en estos dos partidos, los cuales se hacen llamar, uno, de la liberación y el otro, el de la revolución, no son quienes harán ninguna transformación sustancial, para que este pueblo cambie de vida.

Pero, de alguna manera, el descalabro en el que vive este país, tiene que tocar fondo y no me sorprende que sea, por la poca sensibilidad con que estos gobernantes han manejado la política social para este pueblo, por los innumerables errores políticos cometidos por los bandos hoy impugna, yo no seré de los que se lancen a las calles a defender partido alguno, pero, si seré de los que construiré mi trinchera para defender la patria.