La política es una ciencia que debemos aplicarla como tal

Por Carlos Luis Baron martes 13 de marzo, 2012

El ejercicio político de un dirigente, llámese del Partido de la Liberación Dominicana PLD, Partido Revolucionario Dominicano PRD, Partido Reformista Social Cristiano PRSC, o Partido de la Fuerza Nacional Progresista FNP, debe ser el de unificar y sumar a la candidatura de sus respectivos candidatos, no pueden prevalecer en el seno de X partido las vacas sagradas, pero, sí debe prevalecer el trabajo en equipo, la concordia, la avenencia, la unificación de criterios para cada uno de estos dirigentes que conforman una estructura partidaria.

El Partido Revolucionario Dominicano PRD, en los actuales momentos está totalmente agrietado al extremo que su candidato vive en constantes enfrentamientos con el Presidente y guía de esa organización política, ingeniero Miguel Vargas Maldonado, es tan fuerte el asunto que el candidato del apodo o el innombrable se atrevió a decir públicamente que la historia juzgará al Presidente de su propio partido, como si no fuera su propio partido como si los que siguen al Presidente Vargas Maldonado no le sumen votos para la contienda que se avecina.

En el año 2004, el ex -presidente de la República y candidato oficial en la actualidad del PRD y su PPH, don Hipólito Mejía, reformó la Constitución de la República para conformarse un traje a la medida, y a su entera satisfacían, para poder optar de forma irrisoria a la primera magistratura, para alzarse con la componenda del Estado Dominicano. Quizás obedeciendo a sus caprichos personales sin importarle un conmino la sociedad dominicana que lo llevó a ocupar ese puesto público para servirle al pueblo.

Esa vez el ilustre profesor y doctor Leonel Fernández Reyna, hoy Presidente de la República por dos periodos consecutivo, fue seleccionado por el Partido de la Liberación Dominicana PLD, para enfrentar en las urnas a quien quería catapultarse más allá del 2004, en el poder y apoderarse del Estado cumpliendo con las ansias de continuar disminuyendo la capacidad de vida del dominicano, con sus políticas mal aplicadas, con una inflación en más de un 60%, y con un dólar en más del 50%.

Cuando Leonel Fernández tomo el escenario político nacional para levantar una campaña jamás vista en los años que tiene la República Dominicana de fundada, por ejemplo hizo preguntas puntuales dentro del debate, ¿Quién te subió el arroz? ¿Quién te subió la Leche? ¿Quién te subió la carne? ¿Quién te subió los productos agrícolas? Y continuaba diciendo y comparando, que con el sueldo mínimo se compraban tantas libras de pollos en el 1996, y ahora para el 2004, se compraban menos libras, y luego terminaba con el famoso slogan ¡Es pa fueran que van, es pa fuera que van, es pa fuera que van!

El 16 de mayo del 2004, gana Leonel Fernández y el Partido de la Liberación Dominicana PLD, las elecciones con más del 60% de los votos emitidos en esa contienda electoral, a pesar de que el PPH y el PRD tenían para ese entonces todos los senadores excepto uno que pertenecía al PLD, el Licenciado José Tomás Pérez por el Distrito Nacional.

Hoy en día el licenciado Danilo Medina es la esperanza y la luz que alumbra al final del túnel si es que le falta luz, porque el presidente Fernández ha hecho un gran gobierno, ha modernizado el país, y la mano ejecutora del Estado ha llegado a todas las ciudades, todos los barrios y a todas las provincias.

Danilo Medina es un profesional sólido formado para gobernar, llegará al poder a partir del 20 de mayo del año que va en curso, con una carpeta de soluciones a los problemas vitales de nuestra nación, Danilo Medina es un político con visión de futuro y gran conocimiento de la clase social dominicana, es por ello que debemos estar confiado en que las cosas marcharan bien, porque continuará lo que está bien, hará lo que nunca se hacho y corregirá lo que está mal.

“Cuando la cantidad de gente que apoya la mentira es mayor que lo que apoyan la verdad, termina la mentira prevaleciendo, pero al final de cuenta resplandece la verdad por encima de todos aquellos que sustentaron la vil mentira”.

Hasta la próxima entrega señores (as).