La política incluyente del Gobierno dominicano hacia el dominicano residente en el exterior

Por Carlos Luis Baron miércoles 11 de enero, 2012

La República Dominicana cuenta con una inmensa población residiendo fuera de su territorio. Tan sólo en los Estados Unidos, de acuerdo a los datos arrojados por el censo del 2010, viven alrededor de 1.4 millones de dominicanos, los cuales representan el tres por ciento de la totalidad de hispanos en ese país. La mayor concentración de nuestros criollos se encuentra en Nueva York (675 mil), Nueva Jersey (197 mil), Florida (172 mil), Massachusetts (103 mil), y Pennsylvania (62 mil). Del mismo modo, existe una gran cantidad de dominicanos en España, Italia, Suiza, Panamá, Venezuela y Argentina.

Los dominicanos residentes en el exterior son una parte integral del Estado dominicano. Representan el 15 por ciento del total de nuestra población y son responsables del envío anual de alrededor de 3 mil millones de dólares en remesas. Según la información publicada por el Banco Central en los últimos 12 años dichas divisas han alcanzado la suma de 31 mil millones de dólares, lo que las convierte en una de las principales fuentes de ingresos de nuestro país, creando esto una relación estrecha entre el desarrollo nacional y la diáspora dominicana.

Esas remesas son producto de un esfuerzo sobrehumano que realizan millares de criollos para poder ayudar a sus familiares en la isla. Esos dominicanos en el exterior también son miembros activos en sus comunidades e instituciones educativas destacándose en los deportes, el arte y la política, a la vez que se mantienen al tanto de todo cuanto ocurre en nuestro país. En Estados Unidos ya son alrededor de 35 los oficiales dominico-americanos electos en posiciones políticas de relevancia. Entre ellos senadores estatales, asambleístas, concejales, comisionados y delegados en Nueva York, Massachusetts, Rhode Island, Pennsylvania, Maryland y Puerto Rico, así como también en puestos claves en las cortes y el gobierno federal.

Estos logros hacen a los dominicanos residentes en el exterior merecedores de una política de inclusión que les permita tener un espacio digno y permanente dentro de la estructura de gobierno de la República Dominicana. Consciente de esto, el presidente Fernández ha sido el promotor, en todas sus gestiones de gobierno, de una estrategia de revalorización de dichos dominicanos.

En 1999, promulgó la Ley No. 52-99, “sobre orientación y servicios a los dominicanos residentes en el exterior”, la cual creó la Oficina de Orientación y Servicios al Dominicano que Reside en el Exterior, con el objetivo de establecer una política de orientación para todo dominicano que se encontrara residiendo en el extranjero y se aprestara regresar al país.

A finales del 2004, se crearon por decreto los Consejos Consultivos de la Presidencia para los Dominicanos en el Exterior (CCPDE), compuestos por miembros designados de manera honorífica, con la finalidad de organizar la diáspora en los territorios donde existiera una gran presencia nacional. La formación de 14 consejos consultivos representó un paso significativo en el reconocimiento de la diáspora como parte fundamental de la República Dominicana. Desde entonces sus acciones han generado resultados favorables en nuestras comunidades de afuera.

En el 2007 se creó en Suiza la escuela gratuita Profesora Salomé Ureña para que los niños nacidos en ese país, hijos de padres dominicanos, aprendieran el idioma español, conocieran sus símbolos patrios, su cultura y sus raíces.

En el 2008 el Consejo Consultivo radicado en Bélgica facilitó el envío de libros escritos por escritores dominicanos a la feria del libro de Bruselas, una de las actividades culturales más importantes de Europa al ser visitada por más de 30 mil personas. Anteriormente, los autores que aspiraban participar debían pagar los costos de transporte de sus obras.

Los frutos cosechados por los Consejos Consultivos motivaron la elaboración y aprobación de la Ley No. 01-08, que crea el Consejo Nacional para las Comunidades Dominicanas en el Exterior (CONDEX). Este organismo fortalece la gestión que realizan dichos consejos sirviendo de ente facilitador entre la diáspora con las instituciones del Estado dominicano y el sector privado, con la finalidad de impulsar la relación de proyectos conjuntos. La creación del CONDEX le da un sentido institucional a los vínculos del país con sus comunidades en el exterior.

Con la nueva Constitución de la República, y en cuya elaboración también participaron los dominicanos en el exterior, se alcanza un logro trascendental para la diáspora. El Artículo 81 establece la escogencia de siete diputados de ultramar que representarán y serán elegidos directamente por la comunidad dominicana en el extranjero, siendo esto algo innovador nunca antes visto en ningún otro país de América Latina.

A raíz de esto se aprobó la Ley 136-11 que crea el mecanismo institucional para elegir a esos diputados y que establece su distribución entre todos los territorios donde existe presencia criolla. A partir de agosto de este año tendremos legisladores para Canadá, Estados Unidos, el Caribe y Europa, y será su deber legislar activamente por el desarrollo del país procurando una mayor participación de nuestro talento en el extranjero. En sus manos caerá el compromiso histórico de continuar la obra que se encuentra realizando el gobierno en beneficio de sus ciudadanos en el exterior.

En una reciente visita del presidente Fernández a Nueva York, en la que participó en una conferencia organizada por la reconocida Mesa Redonda Dominico-Americana, alabó los planes de dicha institución de agrupar 100 mil dominicanos en el famoso National Mall de Washington, D.C., para celebrar las contribuciones de la comunidad dominicana en ese país. Allí se puso de manifiesto el deseo de que contemos con un legislador de origen dominicano en el Congreso de los Estados Unidos. Ese acontecimiento no tarda en llegar y pronto estaremos celebrando un logro más de una comunidad que por su trabajo honesto y constante se ha ganado el respeto y la admiración de todas las sociedades donde se encuentra.