La revolución norteamericana

Por Carlos Luis Baron miércoles 4 de julio, 2012

Esta revolución fue uno de los acontecimientos políticos y sociales más influyentes en el mundo, sus efectos permitió influir en la revolución francesa y en la instauración del estado liberal. Sirvió como motor de inspiración para el establecimiento de la democracia en el mundo.

La Guerra de Independencia de los Estados Unidos fue un conflicto que enfrentó a las trece colonias británicas originales en América del Norte contra el Reino de Gran Bretaña. Ocurrió entre 1775 y 1783, finalizando con la derrota británica en la batalla de Yorktown y la firma del Tratado de París, que estipulaba lo siguiente:

Se reconocía la independencia de Estados Unidos de América y otorgó a la nueva nación todo el territorio al norte de Florida, al sur del Canadá y al este del río Misisipi. El paralelo 32º se fijaba como frontera norte. Gran Bretaña renunció, asimismo al valle del Ohio y dio a Estados Unidos plenos poderes sobre la explotación pesquera de Terranova.

España mantenía los territorios recuperados de Menorca y la Florida oriental y occidental. Por otro lado recuperaba las costas de Nicaragua, Honduras (Costa de los Mosquitos) y Campeche. Se reconocía la soberanía española sobre la colonia de Providencia y la inglesa sobre Bahamas. Sin embargo, Gran Bretaña conservaba la estratégica posición de Gibraltar (Londres se mostró inflexible, ya que el control del Mediterráneo era impracticable sin la fortaleza de la Roca).

Francia recuperaba la mayoría de sus islas en las Antillas, además de las plazas del río Senegal en África.

Holanda recibía Sumatra, estando obligada a entregar Negapatam (en la India) a Gran Bretaña y a reconocer a los ingleses el derecho de navegar libremente por el Índico.

Gran Bretaña mantenía a Canadá bajo su Imperio, a pesar de que los estadounidenses trataron de exportar a tierras canadienses su revolución. Finalmente, se acordó el intercambio de prisioneros.

El detonante de esta inmensa revolución o guerra de independencia fue la aplicación del impuesto al té. Es común y esto parece ser la enseñanza de todas las revoluciones, que no se puede cargar a la sociedad y a un pueblo de un alto impuesto que no lo pueda soportar.

Debemos mirar las revoluciones y los gobiernos deberán tenerla como fuente de primer orden, para evitar los errores que dieron origen a todas las revoluciones del mundo: los impuestos.

Felicidades al pueblo de los EEUU…..