“La sangre de Jesucristo Vs. Obras de caridad”

Por Carlos Luis Baron domingo 11 de marzo, 2012

Hermanos y amigos que el Dios verdadero (Padre, Hijo y Espíritu Santo) les bendiga a todos, Mateo 28:19; en esta oportunidad expondremos el tema: “La sangre de Jesucristo Vs. Obras de caridad”, esperando les sea de enseñanza, información y edificación.

Bien, comenzamos diciendo que la Biblia en diferentes libros y pasajes enseña que el único antídoto o remedio para quitar el pecado de una persona es la sangre de Jesucristo y no las obras de caridad, que no son malas, pero no el detergente para limpiar el pecado u ofensas cometidas contra la voluntad de Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo).

A continuación citas bíblicas que demuestran que la Sangre de Jesucristo es la que limpia el pecado y nos puede permitir la salvación y la entrada al cielo si lo creemos y lo aceptamos:

“Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión (el perdón) de los pecados”, Mateo 26:28.

“A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”, Romanos 3:25;

“Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”, 1ra. Juan 1:7.

“Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre”, Apocalipsis 1:5.

Mis queridos hermanos y amigos, como todos hemos pecado, todos hemos fallado, todos hemos desobedecido en algún punto los mandamientos de Dios, ¿qué necesitamos para limpiarnos de pecados, realizar obras de caridad o lavarnos con la sangre de Jesucristo? Desde luego, como ya hemos mostrado por las citas bíblicas es la sangre de Jesucristo lo que quita el pecado. Ahora, no vamos a dejar de cumplir el mandamiento de amar al prójimo y darle para sus necesidades cuando podemos y tenemos la oportunidad de hacerlo. Alábalo si puede…

Por otra parte, cuando oramos a Dios pidiendo perdón debemos aplicar la sangre de Cristo, sabiendo que es el verdadero detergente que nos limpia de pecado y podemos decir al Padre celestial: Padre te pido perdón, en este día y cada día que fallo en el nombre de Jesús, acuérdate que él derramó su sangre por mis pecados y ayúdame a obedecerte y agradarte siempre, gracias Señor en el nombre de Jesús. Amén… ¿O se atreverá alguien a pedir perdón a Dios contando con las obras de caridad que ha realizado?

¿Sabía usted que lo único que limpia el pecado es la sangre de Jesucristo? ¿Cree usted que Dios acepta las obras de caridad para darnos el perdón? ¿Ha leído en la Biblia que la sangre del Hijo de Dios es lo que limpia ante Dios? ¿Piensa usted que el Señor permitiría el derramamiento de su sangre sin sentido o fue para que tengamos el perdón de nuestros pecados?

Por otro lado, muchas personas pretenden ganarse la entrada al Reino de los Cielos ayudando al prójimo en sus necesidades, ya sean éstas de alimentos, medicina, ropas, etc. Por millares de años personas han creído que por sus buenas obras en beneficio de otras, obtendrán la salvación por derecho ante Dios. Sin embargo, la Biblia, no garantiza esta creencia en ningunos de sus pasajes, aunque sí establece que el amor al prójimo y el ayudarles en sus necesidades, pero acompañado de otros pasos fundamentales. Efesios 2:8 y 9.

Hermanos y amigos, hubieron personas que sin hacer bien al prójimo, obtuvieron perdón de Dios, sin realizar obras de caridad, entre ellos tenemos, el ladrón de la cruz; Mateo el publicado, Zaqueo el publicano, el apóstol Pablo, y los demás apóstoles en general.

En este mismo orden de enseñanza, las obras de caridad o las ayudas que demos a nuestros semejantes no pueden quitar el pecado de una persona, sea de mentira, embriagues, obscenidad, chisme, robo, infidelidad, sexo fuera del matrimonio, sexo ilícito de homosexualidad o lesbianismo, hechicería, idolatría, etc., nadie limpia sus pecados ante Dios porque regale comida, medicina, ropa, etc.

Concluyendo, el plan de Salvación de Dios para la humanidad consiste en que uno que no pecó tenía que derramar su sangre justa y limpia por los pecadores y que este sacrificio es que el quita el pecado. Un justo tenía que pagar la deuda de los injustos. 1ra. Pedro 22 al 25.

Así que, podemos hacer obras de caridad en beneficio de los demás, pero para limpiar el pecado hay que lavarse en la sangre de Cristo en oración con una actitud de arrepentimiento ante el Padre celestial y procurar que el Hijo de Dios sea nuestro Maestro, nuestro Salvador, nuestro Señor, nuestra ofrenda por el pecado ante Dios, nuestro guía, etc., etc.

Que el Señor les bendiga y nos ayude…

Nota: De usted sentir el toque del Señor mediante estos mensajes bíblicos y querer convertirse, le recomiendo tres pasos: 1.- Asistir a una congregación bíblica, evangélica o Pentecostal, 2.- Lea dos o tres capítulos diarios de la Biblia y 3.- Hable con Dios el Padre en oración y póngase en sus manos en todo… Perseveramos en Jesucristo asistiendo a la Asamblea de Dios Pentecostal central, ubicada en la Av. Duarte, Esq. Eusebio Manzueta, Santo Domingo, R.D.

Siervo de Jesucristo