La seguridad social: cumpliendo la ley tiene equidad y eficiencia

Por Carlos Luis Baron domingo 15 de julio, 2012

Una de las más importantes conquistas sociales del pueblo dominicano en la primera década de este siglo XXI es el sistema de la seguridad social, que tiene su fundamento operativo en un régimen contributivo subsidiado administrado por el Estado Dominicano y otro en el ámbito de la empresa privada, consolidado en el plan contributivo que paga el empleador.

Ahora bien, la deficiencia operativa de la seguridad social está en que no existe una correcta aplicación de la ley soberana promulgada para regular el sector salud con equidad valoración y respeto en las normas del sistema.

El sector privado por eficiente que resulte no puede interferir la ley en cuanto las atribuciones legales de SENASA. Respectando la ley que organiza la vigente seguridad social no existieran conflictos de competencia entre el sector privado y el estatal.

En aras de contribuir al fortalecimiento y crecimiento de ambos sectores (público y privado), consultamos con el médico y perito en materia de seguridad social Alejandro Asmar, quien precisó que el sector privado de la salud no puede incursionar en el sector estatal si la ley no es modificada. “mi sector (el privado) solo tiene un camino expedito que es el riguroso de la ley vigente” enfatizó el Dr. Alejandro Asmar.

Entonces, queda claro y bien establecido que el régimen contributivo subsidiado, de acuerdo a la ley sobre la materia, es una atribución de SENASA. Cuidemos esta revolución que significa la seguridad social, referente histórico de que avanzamos aun en medio de diferencias y distorsiones.

El sector privado dinámico y prospero tiene que repensar y unirse a voces y reclamos como los señalados por Alejandro Asmar, quien está defendiendo con su tesis el interés nacional.

Todos estamos contra la práctica monopólica del sector salud porque así lo establece la ley vigente.

Existe la criticada tendencia a otorgar mayoría de afiliados a una determinada ARS originando desigualdades y una baja en la calidad del servicio de salud, en violación principios en el negocios de las ARS. De hecho es un monopolio que obstaculiza el crecimiento y desarrollo de las restantes prestadoras de servicio.

Estas reformas y novedades del sistema de salud bien ponderadas por la Oficina Panamericana de la Salud (OPS), organismo de la ONU, necesita de excelente gestión administrativa, una justa distribución de los potenciales afiliados y de respeto a las normas de equidad.

No dañemos esta revolución de la salud. Respetemos los principios que son normativas de todas las ARS.

El autor es periodista