La verdadera grandeza del político

Por Carlos Luis Baron viernes 15 de junio, 2012

Para poder conquistar la verdadera grandeza, lo primero es dejar nuestro concepto de lo que realmente ella es. En la historia muchos hombres fueron grandes gobernantes, pero esa posición no los hizo grandes. Por el contrario, Dios lo puso a gobernar porque primero ellos se habían mostrado grandes por medio de suplir las necesidades de sus prójimos.

Los políticos se concentran tanto en suplir sus necesidades por no decir sus deseos egoístas, que olvidan las instrucciones de servir a quienes los llevan a posiciones que en ocasiones ni siquiera lo merecen. La verdadera grandeza esta en servir a nuestros compañeros, y no en ser servidos por ellos, porque, al servir las necesidades de otros, descubrimos que nuestras necesidades son suplidas.

En muchas ocasiones las necesidades de nuestros compañeros no solo son materiales. Por el contrario, son más sentimentales y emocionales. Debemos recordar que todo corazón humano dese ternura. Fuimos creados para el amor: no solo para amar sino también para ser amado.

Hay muchos compañeros de partido que necesitan nuestra ternura y atenciones de manera especial. No sabemos qué carga pesada puedan tener y nosotros con nuestro tiempo, consejo, amistad y porque no decirlo, con alguna ayuda material podemos liberarlo y liberarnos.

Ellos trabajan por nosotros arduamente para que podamos tener salario, posiciones y otras cosas por 4 largos años, no debemos ignorarlos y maltratarlos porque no han tenido la facilidad ni la suerte de conseguir nuestras posiciones, que en la mayoría de los casos no las merecemos ni las hemos ganado, sino que han sido regalada por amistad o por TUMBAR POLVO.

Bien sabemos los que tenemos posiciones diligénciales, que ellos son los que merecen los halagos, las felicitaciones, los empleos y los reconocimientos. NOSOTROS MERECEMOS LO MISMO PERO POR MEDIO DE ELLOS.

Tomar el trabajo de los demás para hacemos grandes nos hace pequeño. Debemos reconocer su trabajo entre nosotros mismo y llevarlos a las altas instancias para que ellos sean respetados, no debemos temer a ello, por el contrario eso nos hace más fuerte.

Me molesta grandemente oír tanto YO, YO, YO, YO, y nunca ellos. Me siento sumamente indignado por los que realmente hicieron el trabajo político en las pasadas elecciones. La dirección de Santo Domingo Este debe entender que somos los que menos trabajamos, los que menos nos arriesgamos y los que más cómodos trabajamos. Guiando en buenos vehículos, recibiendo el dinero, ordenando, sin embargo, ellos buscando votos por los callejones, barrios peligrosos, siendo objeto de maltratos verbales y en ocasiones hasta físicos.

La grandeza de cada dirigente esta en cumplir a sus seguidores y admiradores, Primero: respetándolos y cumpliéndoles con sus empleos, no tomando el empleo ellos y NOMBRANDO MUJERES, AMIGOS Y FAMILIARES DE NOSOTROS, como ha sido la costumbre; y Segundo: Permitiéndoles la oportunidad de puedan escalar espacios en la dirección del partidos según su trabajo y capacidad.

Ahí radica la grandeza de los políticos, de los que dirigen, de los que mandan. No en atribuirse el trabajo de los demás, de coger los empleos de los que trabajan para darlos a amigos y familiares; o acaso puede ser confiable un dirigente que haga esas cosas, todos los hemos hecho, pero es tiempo de cambiar, no reconocer y dar lo que corresponde a nuestros compañeros, por nosotros, por el partido y el por el país.

Debemos ser agradecidos con ellos, no ingratos, nuestra influencia tiene efecto en los que nos rodean.

¡!!CULTIVEMOS LA GRANDEZA Y PONGAMOS EN PRACTICA!!!