Las demandas temerarias o con datos falseados, no prosperan en ningún país del mundo

Por Carlos Luis Baron martes 4 de diciembre, 2012

En estos días, se ha puesto de manifiesto en la República Dominicana, un vendaval de querellas y acusaciones en contra de dirigentes políticos de mucha importancia y, pertenecientes estos a algunos partidos tradicionales, acusándolos de corruptos y malversadores de los fondos del erario público.

En estos casos, sin embargo, debemos colegir con algunos ciudadanos que se hacen pasar como los últimos estandartes salvadores de moral en la República Dominicana, apelando a que los recursos económicos del Estado no pueden ser dilapidados así por así, y que todo aquel que cometa ese topo de crimen, debe ir a parar a la cárcel con sus huesos sin contemplación.

Pero, ese habar, no les permite a estos violentos personajes, y mucho menos le otorga el derecho de enlodar reputaciones por recelos o ingratitud de tal o cual ciudadano, para levantar sus dedos acusador en contra de figuras que lo único que han sabido hacer bien a favor del pueblo dominicano, y que dichas acusaciones carecen de base legal y muchas veces son introducidas sin el fundamento que debe caracterizar toda demanda.

En el caso del líder y Presidente del Partido de la Liberación Dominicana PLD, y ex presidente de la República, doctor Leonel Fernández Reyna, la querella o sometimiento interpuesta por el señor Guillermo Moreno abogado de los Tribunales de la República y Presidente del Movimiento País, porque de partido no tiene absolutamente nada, carece de base legal, y si carece de base legal, carece de fundamento, por lo tanto, cuando carece de todos estos principios jurídicos es declarada inadmisible, sea porque fuera un mamotreto jurídico o mal fundada en sus argumentos.

El artículo 87 del código de Procedimiento Penal ley 76- 02; dice textualmente lo siguiente: Responsabilidad. “El querellante es responsable, de conformidad con la ley, cuando falsee los hechos o las pruebas en que fundamenta su querella o cuando litigue con temeridad”.

Este artículo, de esta ley 76-02 del Código de Procedimiento Penal, es muy claro en su contenido, por lo que solo a Leonel Fernández le hacen eso, porque saben que no va a someter una contra demanda a su demandante, ya que Leonel Fernández es muy tolerante como ciudadano, y además reconoce que quienes se aprestan a ese tipo de triquiñuela para evadir responsabilidad, en este país, están buscando notoriedad y adeptos para obtener el favor de la población y poder obtener un día una candidatura, aun sea como senador, diputado o como alcalde de la República.

Sin embargo, consideran ustedes que sus dotes morales están por encima de la ley y los principios, por ellos quieren dar cátedra de moralidad, y sin embargo, tienen tremenda estela de evasivas y componendas que los hacen pasible de ser demandados para que enfrenten verdaderamente los cargos en la justicia dominicana, de las cuales no pueden aclarar, yo espero que las cosas marchen mejor y se hagan de manera objetivo sin ningún tipo de camándula, contrario a lo que hizo don Guillermo Moreno.

En el caso de Amable Aristy Castro deben hacer una investigación exhaustiva y el organismo autorizado para esos fines es la Cámara de Cuentas o (Cuentos) como dicen en una emisora de Radio, y con los resultados pues se procede a someter a la justicia a los culpables de esos desliz bochornoso que muchas veces les ocurres a muchos individuos que se hacen llamar santuario de la trinidad omniponte y omnipresentes del bien.

No diría que Leonel Fernández y Amable Aristy Castro por sus lados diferentes sean o no responsables, sino que necesariamente deben buscar las pruebas, porque les corresponde la presunción de inocencia hasta tanto no sea declarado culpable por un Juez mediante una sentencia irrevocable.

Hasta la próxima entrega con más de lo mismo.