Las huellas del pasado

Por Carlos Luis Baron domingo 3 de junio, 2012

La historia está ahí, solo hay que revisarla, estudiarla y ella, como marca indeleble, mostrará las huellas del pasado.

La historia nos dice cual ha sido el proceder electoral de Partido Revolucionario Dominicano y lo coherente que ha sido esta organización en esta materia.

En 1970, el PRD no participó en las elecciones presidenciales, alegando que no había condiciones para participar, es decir que el gobierno de Joaquín Balaguer, con solo cuatro años de instalado ya tenía montado un fraude para impedir la victoria del PRD, además de la violencia y la persecución.

En 1974, habiéndose marchado Bosch del PRD, Peña Gómez integra el Acuerdo de Santiago”. Este acuerdo se desintegró y el PRD decidió no acudir a las elecciones nuevamente, se denunció que los dirigentes del PRD fueron perseguidos y apresados, algunos asesinados y que esta intimidación más un fraude colosal permitieron a Balaguer seguir en el poder.

En 1978, el PRD gana las elecciones de manera abrumadora, pero de todas formas fue víctima de un fraude que le dejo con cuatro senadores menos y con ello le fue arrebatado el control de la justicia. Eso dijo el PRD.

En 1982, no se denunció fraude puesto que gano el candidato del PRD, pero en el año 1986, cuando el Dr. Balaguer gana las elecciones, nuevamente se denuncia un fraude colosal, acusando a la Junta Central Electoral, de impedir el conteo de 90 mil votos observados que le darían una supuesta victoria.

En 1990, fue el PLD quien denuncio un gran fraude por parte de Balaguer, el Prof. Bosch amenazó con tirar al pueblo a las calles, cosa de la que sabiamente desistió, después que el PRD declarara que en sus cómputos Balaguer había ganado.

En 1994, nuevamente se denuncia la comisión de otro fraude colosal por parte del Dr. Balaguer, en contra de Peña Gómez y el PRD, los reclamos del PRD fueron apoyados por el PLD, contrario a la actuación de los perredeístas cuatro años antes. Esto genero una crisis nacional que mantuvo al país en suspenso por más de cuatro meses, hasta que el PLD, propuso el pacto por la democracia.

En el año 1996, llega al poder el Dr. Leonel Fernández con el apoyo de Joaquín Balaguer y nuevamente el PRD denuncia que fue víctima de un fraude y una manipulación del origen de Peña Gómez.

En el año 2000, el PRD regresa al poder en lo que se ha dado por llamar una de las elecciones más limpias de la historia electoral dominicana, al ganar no hay denuncias de fraude.

En el año 2004, Leonel derrota a Hipólito Mejía y para reconocer la derrota, Hipólito debió ser forzado por una comisión amplia del cuerpo diplomática y por la iglesia católica, pues había toda una trama para no entregar el poder.

En el año 2008, se denunció que el PRD había sido víctima de un fraude a pesar de que la diferencia porcentual no dejaba lugar a dudas.

La junta central electoral que dirigió el proceso del 2008, fue acusada de ser un comité de base del PLD, sin embargo el presidente de la misma, Salvador Ramos, paso a ser delegado político del PRD ante la propia Junta Central.

Hasta diciembre del año pasado, cuando las encuestas daban ventaja a Hipólito Mejía, el papel de la junta no tenía cuestionamiento por parte del PRD.

Es a partir de enero, cuando ya las encuestas serias dicen que Danilo Medina ha superado a Mejía, que comienza un plan de descredito contra la junta central. El centro de cómputos fue la manzana de la discordia y públicamente se pedía la renuncia de uno de sus técnicos, mientras que nunca se hizo una solicitud formal al tribunal electoral. Una doble moral típica del PRD.

Según el PRD el fraude estaba montado, el presidente de la Junta no era confiable por haber sido un dirigente del PLD, mientras ellos tenían en el Juez Eddy Olivares a un miembro del PRD.

No era difícil predecir la derrota de un partido que jamás pudo ponerse de acuerdo, con un candidato incapaz de hilar una conversación coherente de 5 minutos, que en cada comparecencia es traicionado por su propia boca y que dirigió el gobierno mas frustratorio y corrupto de la historia dominicana, sin dejar de mencionar el desastre económico que vivió el país en su gestión, aunque el mundo no estaba en crisis.

Los argumentos esgrimidos siempre son los mismos: uso de los recursos del estado, compra de cedulas, compra de dirigentes, fraude.

Los observadores de la OEA, los observadores de Participación Ciudadana dijeron que la compra de cedula la practicaron los dos partidos y que en su encuesta de boca de urnas gano Danilo Medina. La iglesia elogio el proceso, la Junta Central fue elogiada por todos los estamentos, solo el PRD, que sabía que estaba derrotado a las 8 de la noche cuando le entregaron el informe de su centro de su propio cómputos, nuevamente apelaba a la figura del fraude para justificar su derrota.

La incapacidad de autocriticarse impide al PRD corregir errores, es un partido perfecto, que no se equivoca. Y esa incapacidad, gracias a Dios los mantendrá fuera del poder por mucho rato. Desde hoy pronosticamos, la sexta pela seguida en procesos electorales del PRD.

Ahora se impone que escuchemos el llamado del presidente electo Danilo Medina, y aunemos nuestros esfuerzos para ayudarle a hacer el gobierno que ha prometido. Un buen gobierno de Danilo, nos beneficia a todos y es responsabilidad de todos.