Las lesiones crónicas pudieron más que el espíritu de Houston

Por lunes 17 de octubre, 2005

Nueva York (EEUU),(EFE).- Los directivos de los Knicks de Nueva York sabían que el futuro del escolta Allan Houston estaba más cuestionado que nunca debido a las lesiones crónicas que sufre en sus dos rodillas y hoy se confirmó lo peor después de que el jugador anunciara su retirada de manera oficial.

"Me voy con la conciencia tranquila porque hice todo lo que estuvo de mi parte para tratar de superar las lesiones y al final no fue posible", declaró Houston, que durante las dos últimas temporadas a penas si ha podido jugar con el equipo.

Houston después de la marcha del pívot Patrick Ewing y del escolta Latrell Sprewell se convirtió en la gran estrella de los Knicks, pero al final nunca pudo demostrar toda su clase, especialmente en el apartado defensivo.

Las dos últimas temporadas fueron una completa frustración para Houston al no poder disputar nada más que 70 partidos y sin que pudiese ser el factor de apoyo que el equipo necesitó para superar la grave crisis de juego por la que atravesó.

Houston, que fue dos veces seleccionado al Partido de las Estrellas y ganó la medalla de oro con el equipo de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Sydney, se proyectaba como una gran ayuda para el nuevo entrenador de los Knicks, Larry Brown, de quien es muy amigo.

"La verdad que intente volver en plenitud de forma para poder completar mi carrera de la manera positiva que deseaba, pero al final la realidad es que las lesiones me lo impidieron", destacó Houston.

El ex jugador de los Knicks, de 34 años de edad, pasó de ser la gran estrella del equipo a tener sólo un promedio de 11,9 puntos la pasada temporada, la peor desde su debut como novato en la competición de la NBA.

Pero la ausencia y poca producción de Houston no fue sólo el único problema que generó sus lesiones, sino que además el equipo tuvo que hacer frente a un salario de 40 millones de dólares, 20 por cada temporada que recibió el jugador.

Brown, que se quedó sin el jugador que esperaba fuese clave en los tiros de tres puntos, reconoció que la marca de Houston obliga a que se tengan que hacer varios cambios y trabajar en la adaptación de un nuevo jugador que pueda ocupar su responsabilidad en el campo.

Aunque Brown no ha querido dar ningún tipo de pistas sobre las opciones que va a tener, dentro de la organización de los Knicks se habla de podría ser Jamal Crawford o la nueva adquisición del verano, el escolta Quentin Richardson, los que formarían pareja con el base Stephon Marbury para dirigir el ataque del equipo.

"No hay nada decidido, simplemente estamos trabajando en la formación del equipo de cara al comienzo de la liga y dejaremos abiertas todas las opciones", comentó Isiah Thomas, presidente de los Knicks. "De cualquier manera no será fácil reemplazar a un jugador como Allan".

Thomas reiteró una vez más que Houston pudo haber sido el mejor defensa de la NBA si las lesiones le hubiesen respetado, pero que al final no pudo tener esa oportunidad.

Durante las 12 temporadas que jugó como profesional, Houston consiguió unos promedios de 17,3 puntos con 2,9 rebotes y 2,4 asistencias, para lograr el mejor en la del 2002-03 cuando estableció su mejor marca de 22,5 puntos y el 40,2 por ciento de acierto en los tiros de triples.

Houston, que fue seleccionado por los Pistons de Detroit en la primera ronda del sorteo universitario de 1993, jugó tres temporadas con ellos para luego firmar como agente libre con los Knicks el 14 de julio de 1996.

"Si ha habido un jugador con profesionalismo y carácter, éste ha sido Houston, a quien me hubiese gustado ver en acción, aunque limitado debido a las dolencias en las rodillas, pero acepto su decisión", comentó Brown.

El nuevo entrenador de los Knicks dijo que el hecho de que continúe formando parte de la organización es muy importante porque cada uno dentro de la misma lo quieren y lo respetan.

"Puede ser de gran ayuda a los jóvenes jugadores que han valorado de manera positiva todo lo que ha hecho por el equipo", comentó Brown.

Houston se va como el cuarto jugador más anotador en la historia de la franquicia en temporada regular con 11.165 puntos, superado sólo por leyendas de la NBA como Ewing, Walt Clyde Frazier y Willis Reed.

En la fase final del campeonato logró 1.139 puntos para quedarse en el octavo lugar de la lista de todos los tiempos del equipo.

Houston también fue el último de los jugadores de los Knicks que en 1999 disputaron las Finales de la NBA y perdieron contra los Spurs de San Antonio.EFE