Las plazas boxísticas

Por lunes 8 de octubre, 2007

Cuando hablamos de Plazas Boxísticas, nos referimos a aquellas donde intervienen boxeadores de todas partes del planeta. Estas, a la vez, son neutrales a la hora de elegir un ganador. Claro, toda regla tiene su excepción. El boxeo se practica en casi todas las ciudades de los cinco continentes que compone el planeta.

En las ciudades de Europa, por ejemplo, tenemos a Madrid, España. Ahí se realizan muchas peleas. Igual en Italia, Alemania. Este país, Alemania, se está convirtiendo un una plaza, dentro de un marco de neutralidad. Esto es, sin llegar al descaro de decisiones localistas. Sus boxeadores y principalmente las féminas están muy avanzadas en las posiciones mundiales.

En el continente asiático, tenemos a Tokio, Japón. Esta ciudad ha sido escenario de grandes peleas, avaladas por los más famosos empresarios boxísticos, manejadores y boxeadores de gruesos calibres, que mencionarlos, llenaría varias páginas de un tabloide. El continente de Asia se ha visto estremecido de punta a punta, cuando la ciudad de Manila fue sede de la famosa batalla que libraron Muhammed Alí y Joe Frazier, llamada “Thrilla in Manila”.

Pero, asimismo, África no se queda atrás. Ahí tenemos a Kinshasa, Zaire, el antiguo Congo Belga, donde se escenificó la más significativa pelea para el gran Muhammed Alí. La épica batalla: “Rumble in the Jungle”, “Rugido en la Selva”, llenó las expectativas y sobrepasó las 60 mil personas que se citaron en el estadio 20 de mayo, para alentar a su ídolo Alí con el siguiente slogan: “Alí, boomage”, “Alí, boomage”, Alí, mátalo, refriéndose a su contrincante George Foreman.

América Latina, sin lugar a dudas, es la región del continente, después de Estados Unidos, que más boxeadores de calidad ha dado. Es prolifera en la producción de púgiles que ocupan los topes en el boxeo mundial. Y, en ese contexto, es innegable que San Juan, Puerto Rico, es la plaza por excelencia del boxeo latinoamericano. San Juan o la zona metropolitana, ha sido escenario de grandes peleas internacionales, sin estar involucrados, en muchas ocasiones, los boxeadores nativos de esa “pettite” isla.

Para los que llevan anotaciones. El primer estadio que fue bautizado con el nombre de un ex campeón mundial, se encuentra, precisamente, en San Juan, Puerto Rico. El nombre del estadio es el de “Estadio Escobar” en honor al primer campeón mundial boricua Sixto Escobar.

Ahora, respondiendo a la pregunta que a menudo se hacen muchos. ¿Dónde y cuándo se originó el boxeo?. Yo les digo: Nadie, absolutamente nadie sabe con certeza ese dato. Así como se le atribuye el inicio del boxeo a los griegos y romanos, con datos que se pierden en el tiempo y el espacio, asimismo, debemos aceptar que en la China, en tiempos todavía más remoto, el gran maestro de la filosofía mundial Confucio, creó un estilo, una disciplina, un arte de esquivar y reaccionar empleando pasos metódicos, giros, saltos en todas direcciones, bloqueos y golpeo con ambas extremidades, llamado: Kun-Fu.

La Plaza o la Meca del Kun-fu era el templo Shaolín. Los boxeadores en este sitio, estaban sometido a un riguroso entrenamiento, desde las cinco de la mañana, con descanso escalonado y se seguía el entrenamiento en la postrimería del día con charlas y consejos filosóficos de parte de los conspicuos maestros que los asistían. Cuando los boxeadores terminaban sus ciclos de entrenamientos en este sitio y se disponían a irse al mundo exterior, pasaban por unas pruebas rigurosas, por un laberinto con muchos obstáculos que tenían que lidiar hasta levantar una pesada cripta de metal encendido en fuego y sostenerla por un buen tiempo hasta que le formaba, en su cuerpo, la imagen del tigre y el dragón, lo cual es el símbolo Shaolín.

Al llegar el boxeo moderno a mediado del siglo XVIII y le dan hospedaje en Inglaterra, los nobles inmediatamente se hacen cargo de ocuparse de mejorar su aspecto brutal y lo adornan con medidas que lo hacen menos cruel y más competitivo. Surge aquí, en Londres, la capital de Inglaterra, la plaza que da inicio al boxeo mundial. Aquí nacen, se desarrollan y se expanden las figuras estelares que le dan el “momentum” al boxeo.

Entre las figuras más sonoras de la nobleza inglesa de esa época, podemos mencionar al duque de Albermarle, a quien se le atribuye ser promotor de auspiciar el primer combate de boxeo en el año 1681. Le sigue James Fig, reconocido como el primer campeón mundial de los pesos pesados. A este le siguió John Broughton, quien mejoró un poco las reglas de boxeo de la época.

Luego, aparece en escena John Sholto Douglas, mejor conocido como el marqués de Queensberry, quien creó las reglas del boxeo moderno, aun vigentes. Este fue el tiempo que se estableció un antes y un después en el boxeo. Pues se peleaba al puño limpio, sin guantes. John L. Sullivan era el rey peleando sin guantes.

LA PLAZA SE EXTIENDE HACIA EE.UU.

Cuando cambiaron las reglas y ya con los guantes puestos, Estados Unidos de América se inicia como una potente plaza boxística a nivel mundial. Fue enNew Orleáns, estado de Louisiana, cuando el 7 de septiembre de 1892, el hasta entonces imbatible, John Sullivan perdió el campeonato de los pesos pesados contra James Corbett. Parece que al popular Sullivan los guantes le pesaban mucho.

Ahora las plazas más famosas y concurridas, las tenemos en Atlantic City,Los Angeles, Las Vegas, nevada y el sempiterno Madison Square Garden. Ahí está el viejo MSG, se inició como la casa del boxeo y lo sigue siendo.

Ahora viene renovado con un nuevo ring y todo el entorno reacondicionado. En Atlantic City el hotel ShowBout Casino ya no existe, pero está el Cesar Palace. Ahora está de moda el escenario que ofrece el Centro de Eventos de la Bahía Mandalay en Las Vegas, donde se celebró la esperada de pelea de revancha entre Manny Pacquiao y el mexicano Barrera, quien fue derrotado por votación unánime de los jueces. ¿Será El Mandalay Bay Events Center, el sustituto del majestuoso MGM Grand Hotel and Casino? No. No lo creo.

ÚLTIMO ASALTO: Dicen que el mexicano Marcos Antonio Barrera, rompió la barrera del silencio y en su retiro del boxeo, se convirtió en poeta y dijo: “Te digo adiós y acaso te quiero… todavía”