Las ratas de mi país (Sátira Política)

Por Carlos Luis Baron miércoles 5 de diciembre, 2012

Las ratas de mi país viven hambrientas, no pierden la oportunidad de comer cualquier cosa que aparezca, no importa donde, ellas simplemente aprovechan todo. No importa si llueve, si hace calor, frio, si los niños no van a la escuela, si no hay fuentes de empleos, que si los niños de nuestro país desayunan o andan desnudos, eso no les importa. Lo único que a estos roedores de mi país les importa es comer, darse banquetes y despilfarrar toda la comida que encuentren a su paso.

Los múridos de mi país son: horribles, gordos, de dientes siniestros, de mirada cruel e indolente, no sienten remordimiento de nada porque tienen a Dios, (según ellos) y son muy católicos, siempre van a misa.

Estos roedores son tan inteligentes que han puesto todas las reglas a su favor y para ellos no existe justicia, solo existen manjares, resorts, cruceros, yates, casas con piscinas, autos de lujos, apartamentos costosos, viajes a Dubái y a otros destinos turísticos de prestigio; pero solo para ellos y su progenie única y exclusivamente. Ven a los pobres de viven en la Barquita, como personas que no tienen remedio y solo piensan en el exterminio de estos pobres e indefensos seres humanos.

Estos animalitos les encanta amontonar dinero y hasta cuentan con cifras asombrosas de ciento veinticinco mil millones de pesos (RD$125,000.000.00), donde un millón de pesos para cualquier mortal que vive en República Dominicana, con un trabajo de ocho (8:00 A.M.) hasta las seis (6:00 P.M.), es como algo del otro mundo; entonces como es posible que un múrido pueda amontonar tanto, pero tanto dinero. ¿Será para comprar exclusivamente queso?

Esta especie es tan astuta que fabrican en sus casas bóvedas subterráneas, para asegurar cajas y cajas repletas de manillas de papeletas de dos mil (2,000.00) pesos, con la intención de comprar quesos caros, elecciones, cargos políticos, reputaciones, así como otras golosinas.

Estos omnívoros de mi país están en todos los partidos políticos; llámese: colorado, morado, blanco o verde, y les encantan los cuentos de pinocho, Juan Bobo y Juan de los palotes; también disfrutan de manera irónica la vaquerada “Los Intocables”. La cual Trata de Elliot Ness, un agente del Departamento del Tesoro quien forma un grupo de hombres para acabar con el imperio del crimen dirigido por el gánster Al Capone.

¡Aleluya! ¡Qué ratas más inteligentes nos gastamos! Pero, es que también los gatos están en lo mismo. ¡Dios mío! Y entonces, ¿Quién controlará las ratas de mi país?