¿Le cobrarán a Hipólito Mejía la deuda política contraída en el período 2000-2004?

Por Carlos Luis Baron jueves 26 de enero, 2012

NUEVA YORK.-“La historia política dominicana, registra el período presidencial 2000-2004, liderado por el ex presidente Hipólito Mejía, considerado el más funesto de la historia política dominicana”, Mejía echando a un lado su oprobioso pasado, se postula nuevamente, con lo que se burla de los dirigentes y militantes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y del país, en momentos en que la patria transita por un proceso de desarrollo económico convertido en realidad por el presidente, doctor Leonel Fernández y que transcurre exitosamente, portando todas las herramientas necesarias para el desarrollo del país.

Los dominicanos, aplicando los atributos de su conducta, tienen en el voto, las armas necesarias para derrotar a Mejía, candidato presidencial del PRD, considerado el verdugo político que más daño le ha hecho al país, durante el proceso político secundado por transformaciones socio-económicas, puestas en marcha y que constituyen un arma efectiva, que debemos usar en este momento y, probarle, que el país ha escalado un sitial político, a través del cual, le cobrará al ex mandatario y candidato presidencial, las acciones indignas puestas en práctica.

El país está preparado, para cobrarle a Mejía sus desafueros políticos. Rechazarlo en las urnas es una demanda patriótica e histórica que se conjugaría con tenebrosos hechos puestos en práctica por en las altas esferas de esa organización política, por ejemplo en el 1978 el PRD eligió al prestante ciudadano Don Antonio Guzmán Fernández, presidente de la República. Guzmán, un rico hacendado, prefirió quitarse la vida en su Despacho Nacional agobiado por la conducta indigna, corrupta y demoledora de dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

Otro episodio indigno del PRD estremeció al país en el 1984. El 24 de abril de ese mismo año, siendo Presidente de la República, el doctor Salvador Jorge Blanco, de las entrañas del país brotó un estallido social, como una consecuencia de la corrupción y las atrocidades administrativas del gobierno, a lo que se le agregaba la corrupción las quiebras bancarias y otros hechos que conmovieron la nación.

Actualmente, el país revisa el tenebroso expediente político, consignado en los indignos métodos, puestos en práctica por Hipólito Mejía (2000-2004), generadores de indignas acciones gubernamentales que lesionaron cruelmente a todos los hijos de la patria en los campos de la economía, salud, educación, protección ciudadana, crimen organizado del narcotráfico y la impunidad del delito, los retiros de los organismos financieros internacionales, la caída de la producción, y una serie de tenebrosas acciones indignas…