Lecciones del periódico Siglo 21.Com

Por Carlos Luis Baron martes 20 de marzo, 2012

Como la vida, la comunicación social de pos guerra, 1962-2012, (breve, austera y bajo sospecha de los ricos y de los poderosos, desde la aparición en escena de la publicidad corporativa) se encuentra hoy en día en franca desventaja editorial si se compara con géneros mas favorecidos como las redes sociales del Siglo 21, la biografía o el ensayo, en e- book, por ejemplo. Durante las décadas de los …60’s y los 70’s los escritores dominicanos fueron objeto de la atención universal cuando un numeroso grupo de autores como Juan Bosch, Pedro Henríquez Ureña, Ramón Marrero Aristy entre otros, protagonizaron un renacimiento social y político en la población, que los editores insulares del momento redujeron casi exclusivamente a la critica política. Sin embargo, la mayoría de esos autores, consagrados a la política o a la lucha social, e influenciados por el renacimiento del periodismo literario y de la revolución ( y otros como Pedro Mir y en alguna medida Manuel del Cabral) se dedicaron a veces absolutamente a la producción de literatura como una forma de expresión política . Aunque en algunos de ellos,- Bosch, por ejemplo,- rebasa en maestría en sus cuentos-. Curiosamente, su literatura de ficción es mas difundida y favorecida que su narrativa social, por las editoriales privadas, mucho más que sus excepcionales ensayos geopolíticos y globales. Lo cierto es que, en los últimos anos, en Republica Dominicana, existen pocas posibilidades para la consagración de la comunicación social o la literatura tradicional a partir del viejo concepto de la gran prensa escrita( al menos en términos comerciales) o de un autor que haya elegido la técnica del relato corto para expresarse, por ejemplo, dada la brevedad del debate, en el contexto de la simplicidad teórica actual. Un Rafael Herrera, cínico e inteligente; un Freddy Prestol Castillo o un Ornes resultan casi impensables en este fin de Siglo. Los hay universales, hoy en dia. Escasos, claro, pero los hay que se dan vírgenes en las impresionantes montanas y en los campos dominicanos. Los poetas de Constanza, por ejemplo. José Luis Lamouth (?) es una posible muestra de lo que trato de reflejar. Quizá esta sea la razón fundamental de este artículo y de que la narrativa del periodismo de las redes sociales del Siglo 21 mas reciente sea relativamente poco conocida en el mundo. Los narradores dominicanos de las ultimas décadas (en las páginas de las secciones culturales se recogen cuentos, ensayos, artículos e investigaciones de los nacidos a partir de 1950) han manifestado- y siguen manifestando- una obstinada predilección por el periodismo comercial amarillista. Aun cuando, de ahora en adelante, sea factible predecir un desplazamiento de los nuevos lectores nacidos en los 80"s moviéndose hacia el periodismo de las redes o hacia la investigación social. El compromiso social de muchos de los autores de pos guerra, como son los casos de Huchi Lora, Juan Bolívar Díaz, Silvio Herasme Pena y Persio Maldonado, entre otros, que puedan ostentar importantes papeles en el panorama histórico- social actual, (en el contexto de la comunicación social dominicana), es importante para la comprensión de la población del ejercicio didáctico de la política. De la importancia de mostrar a la población el avance institucional y democrático del país. De la enseñanza y apego a la constitución y las leyes. De lo necesario, hoy más que nunca, de divulgar como se ha alcanzado la propia estabilidad social y política del país. De cualquier manera, la comunicación social de los 90’s( incluyendo aquella que escribe fuera de la Isla, como Sara Pérez, Josefina Báez y otros, y que ,por razones de espacio y de cuestiones concernientes a la ética o a la sinceridad de la predilección -del derecho del autor- y su ubicación política y otros aspectos extra literarios, no aparecen en este articulo) ofrece un mayor resplandor político y social- en el sentido del cambio- de la narrativa actual y de la transformación del proceso, haciendo énfasis su discurso en la profundización del debate público, donde la

ausencia de maniqueísmos, la preocupación por el imperio de la lengua y la razón, el poder de la sugerencia y el rico espectro temático y liberal parecen ser características de cualquier muestra posible. El presente artículo se inscribe en este empeño. No descartamos ninguna muestra de inconformidad con todo cuanto hasta aquí escribo. Mi mirada es parcial, determinada por la urgencia política y el derecho particular de mi modo de pensar. Esperamos que el esfuerzo editorial y la diversidad del periodismo convencional amarillista de pos guerra contribuya, aunque sea en una modesta medida, a dar a conocer la existencia de un nuevo género de periodismo digital del que todavía- estoy seguro de ello- podemos esperar mucho mas. Las interesantes individualidades reunidas en las cabinas de radio, en las redacciones de los periódicos y en los estudios de televisión nos revelan un proceso de madurez y cristalización del pensamiento democrático y plural en los autores y comunicadores mas jóvenes, que aparecen al mismo nivel que sus antecesores, en un feliz proceso de sedimentación de la revolución digital, del pensamiento social y político progresista, en pleno Siglo 21.