Legisladores exigen respuestas ante presunto racismo en rescate

Por martes 6 de septiembre, 2005

Por María Peña

Washington, 6 sep (EFE).- El huracán "Katrina" ha galvanizado a líderes de la comunidad negra de EEUU, que hoy exigen respuestas ante el aparente racismo en las operaciones de evacuación y rescate de miles de damnificados, la mayoría pobres y de raza negra.

En el octavo día de uno de los peores desastres naturales de Estados Unidos, líderes de organizaciones cívicas y del Congreso siguen expresando indignación por la tardía respuesta del Gobierno federal para ayudar a los más desprotegidos.

Desde todos los rincones del país se producen plegarias para las víctimas -que incluye también a un número no determinado de hispanos-, y solicitudes para donaciones de todo tipo.

Pero la solidaridad, que ha sido desbordante, compite con la ira que sienten muchos por la aparente pasividad del Gobierno en los primeros días.

La queja principal es que los ricos, en su mayoría blancos, pudieron huir a tiempo de la estela de destrucción por carretera o por avión, mientras que para los pobres no hubo un plan de evacuación viable.

Aseguran que se trataba de una tragedia anunciada y, sin embargo, las autoridades locales y estatales no organizaron, por ejemplo, caravanas de autobuses para evacuar a las víctimas.

Nueva Orleans es uno de los destinos turísticos más populares de EEUU, pero la ciudad, donde predomina la población negra, también es una de las con más pobres del país y donde las diferencias sociales son más extremas.

Sólo en el condado de Orleans, el 34 por ciento de los hogares subsiste bajo la línea federal de la pobreza, es decir, apenas tienen para cubrir sus necesidades básicas. Para muchos, los cheques de beneficencia pública eran su único sustento.

Así, las imágenes de los supervivientes de "Katrina" muestran principalmente rostros negros e indigentes que no tuvieron acceso a transporte público para huir de las ruinas y las aguas putrefactas, y tampoco tenían a dónde llegar.

En larguísimas peregrinaciones a pie, miles de los damnificados fueron a parar al polideportivo "Superdome" que, debido en parte al hacinamiento, pronto se convirtió en un refugio de mala muerte, donde se agotaba el agua y cesaron de funcionar los inodoros y el aire acondicionado.

El legislador demócrata sureño John Lewis (Georgia) lamentó en varios foros públicos que los negros pobres quedaron abandonados a su suerte y aunque se les prometió una pronta ayuda, ésta tardó en llegar.

Lewis dijo que la tragedia de Nueva Orleans le recuerda a la miseria que vio de primera mano en Somalia en 1992, sólo que "estamos en EEUU y no somos un país del Tercer Mundo", y la respuesta inicial ha sido "una vergüenza nacional".

A ese coro de protestas se ha sumado la legisladora demócrata de California Diane Watson quien, en declaraciones a EFE, recalcó que "Katrina" ha dejado al descubierto las desigualdades económicas y sociales que persisten en este país.

"Las estamos viendo en la televisión. No pudimos prevenir el huracán, pero podríamos haber prevenido tantas muertes y tanta calamidad", dijo Watson, que también tiene familiares desaparecidos en Nueva Orleans.

"Me avergüenza la imagen que damos al mundo y estoy furiosa porque los líderes están para eso, para liderar, y lo que hemos visto ha sido ineptitud", agregó.

El presidente de la Asociación Nacional para el Avance de la Gente de Color (NAACP), Bruce Gordon, pidió hoy que el Congreso establezca un fondo para las víctimas de "Katrina", tal como lo hizo con las víctimas de los atentados de 2001.

Mientras, grupos como "Internacional Action Center", la coalición "ANSWER" y "American Progress Action Fund" coinciden en que la ayuda llegó demasiado tarde para las miles de personas en Luisiana, Misisipi y Alabama que se teme han perecido por culpa de "Katrina".

Como parte de su campaña publicitaria, el presidente George W. Bush prometió hoy que se investigarán los fallos y aciertos de las autoridades, no tanto para buscar a culpables sino para asegurar que, en el próximo desastre natural o ataque terrorista, Estados Unidos mejore su capacidad de respuesta. EFE