Legisladores negros se quejan de lenta respuesta de Bush

Por viernes 2 de septiembre, 2005

Washington, 2 sep (EFE).- Los líderes negros del Congreso de EEUU exigieron hoy una respuesta más rápida y eficaz del Gobierno del presidente George W. Bush, airados porque los más afectados por "Katrina" han sido los pobres y las minorías.

Los miembros del llamado "Caucus Negro" (grupo de legisladores afroamericanos) pidieron al Gobierno que agilice la ayuda a los más afectados por el desastre natural, con la misma celeridad prometida por Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

"Al presidente de Estados Unidos, yo simplemente le digo que Dios no puede estar contento con nuestra respuesta" a la devastación causada por "Katrina", dijo en una rueda de prensa el legislador demócrata Elija Cummings.

Asimismo, pidió la colaboración y "compasión" de los ricos y del sector privado para la distribución de agua, alimentos y medicinas, porque "es hora de salvar vidas; la gente se está muriendo por falta de agua".

Advirtió que la verdadera dimensión de la tragedia no se sabrá hasta que las aguas vuelvan a sus cauces "y temo que descubramos miles de muertos".

"No es posible que la gente aparezca sentada junto a cadáveres, vivan entre sus propios excrementos y entre agua contaminada", se quejó Cummings en declaraciones a EFE.

Los legisladores afroamericanos tacharon de inaceptable que EEUU esté ayudando en los esfuerzos de reconstrucción en Irak y no pueda responder con la misma agilidad y justicia en su propio territorio.

"¿Dónde está la justicia aquí en EEUU?", se preguntó indignada la legisladora demócrata Stephanie Tubb Jones.

Tubb Jones insistió en que no se trata de un problema racial sino de "un problema de clases (…) porque la gente con dinero logró salir (de la zona de desastre), y la gente pobre es la que ahora sufre".

Los legisladores Diane Watson y Jesse Jackson expresaron su malestar por el caos y la desesperación que afectan a los miles de damnificados, la mayoría de raza negra y gente pobre, y que, a su juicio, se debe en parte a la falta de previsión del Gobierno.

Watson dijo estar molesta "por informes de prensa de que el Gobierno recortó los fondos para mejorar el sistema de diques de Nuevo Orleans y los destinó a la guerra en Irak".

Mientras, Jackson, que al igual que los demás legisladores salpicó sus declaraciones con referencias bíblicas, dijo que para el presidente Bush, "lo cristiano sería dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, liberar al cautivo".

Jackson también pidió que las 20.000 municipalidades del país y los estados que no han sido afectados por la tragedia "abran sus puertas" y colaboren en los esfuerzos de reconstrucción y ayuda a los damnificados.

Agregó que, tratándose de la temporada de huracanes, es muy posible que la zona vuelva a ser azotada por más ciclones y existe una verdadera urgencia "para restablecer la normalidad a los desplazados".

Dorothy Height, una emblemática líder nonagenaria del movimiento de los derechos civiles y ganadora de la Medalla de Libertad, señaló que es el momento de ayudar a las víctimas "sin importar su raza o color".

Los legisladores reconocieron que los 10.500 millones de dólares en fondos de emergencia que se espera que apruebe hoy el Congreso son insuficientes para las necesidades a largo plazo en la región del Golfo de México. EFE