Leonel, Danilo y Margarita líderes de paz.

Por Carlos Luis Baron domingo 26 de febrero, 2012

Cuando la primera dama visitó el municipio de Pedro Brand y comunidades aledañas entre otras cosas dijo: “ Danilo y yo estamos trabajando incansablemente en la búsqueda de soluciones a la agenda de urgencias nacionales. Obtendremos la victoria del próximo torneo electoral, pero sobre todo, el pueblo dominicano obtendría la victoria por el progreso, el cambio sin retroceso para poder convivir en paz, con líderes de paz, conciliadores ”.

Tengo que reconocer que me impactó profundamente la expresión “ líderes de paz” y en ese mismo instante comenzó a rodar por mi mente una cinta cinematográfica de hechos que afirmaban lo expresado por ella. No podia faltar Ghandi en ese recorrido, paradigma de la paz, quién en sus programas de lucha para la obtención de la independencia de la India, rechazaba la guerra y abogaba por la no violencia y el respeto a la vida.

Recordé entonces aquellas declaraciones ofrecidas por el presidente dominicano a la prensa acreditada en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), después que terminara el encuentro que sostuviera con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas en la ciudad de NY, donde manifestó la intención dominicana de continuar con el apoyo al reconocimiento del Estado Palestino . Para nadie es un secreto lo que significa este apoyo para la obtención de la paz de un conflicto entre judíos y árabes que nació en el año 1947, cuando la ONU aprobó la resolución 181 que recomendaba la partición de Palestina en un Estado Judío y la otra en un Estado Árabe.

Otro hecho que recordé fué cuando el presidente Fernández tuvo el valor de reestablecer las relaciones diplomáticas con Cuba en 1998, después de casi 4 décadas; y el primero en invitar a Fidel Castro a visitar la RD como parte de su nueva y activa política exterior pacifista e integracionista .

De igual manera recordé cuando Danilo rechazó en forma categórica que desde las filas del PLD, se estuviera atizando la crisis del partido opositor para sacarle provecho politico.

Más bién sostuvo que su partido no quiere para nada la destrucción del PRD, ya que este representa un puntual importantísimo para el sistema democrático de la RD.

Eso no significa que si alguien se acerca a él para respardarlo, deba de ignorarlo o rechazarlo.

En su discurso siempre reafirma que cuando lo declaren ganador de la contienda electoral, lo primero que hará será invitar a un diálogo nacional para concertar sus acciones y abogar por una RD sin odios ni rencores que redunde en beneficio de la unidad y una mejor convivencia de la familia dominicana.

Otro acontecimiento que recorrió mi memoria fué cuando la primera dama participó como jefa de la delegación dominicana en la 36va. Sesión de la Conferencia de la Unesco y disertó en el Foro de Líderes, sobre la “Construcción de una Cultura de Paz y Desarrollo Sostenible”.

Su trabajo por la solidaridad, la tolerancia, los valores familiares y la decencia han sido reconocido por la sociedad dominicana que la colocan como la mejor valorada por ellos.

Para poder convivir en paz en esta época de grandes cambios, sacrificios y crisis económicas es necesario ser dirigidos por verdaderos líderes conciliadores, de paz, prudentes, decentes, donde su discurso se corresponda con su accionar . No basta con declarar que se va a combatir la violencia, si su conducta, lenguaje y ademanes es directamente proporcial a este mal.

Es necesario demostrarlo en su diario vivir.

Por: Cristina Wynns

Periodista. Reside en Nueva York.