Leonel Fernández y la reforma constitucional 2010

Por Carlos Luis Baron domingo 15 de enero, 2012

El Presidente Leonel Fernández emitió el 3 de agosto de 2006 el decreto número 323-06, que designó una comisión dejuristas con la misión de elaborar, sobre la base de consultas públicas, un anteproyecto de reforma constitucional que recogiese las propuestas sobreaquellos aspectos a ser modificados.

Asimismoque recomendara los asuntos que hubiesen alcanzado mayor grado de consenso para redactar un proyecto de modificación o reforma al texto constitucional vigente.

Numerosos fueron los encuentros sectoriales y las consultas populares realizadas en todoel país con la esperanza de que tendríamos muy pronto una verdadera Constitución moderna, digna de las más avanzadas del mundo.

El anteproyecto fue elaborado y entregado al Presidente Fernández el 9 de abril de 2007 y el 18 de septiembre de 2008 fue enviado al Congreso Nacional, donde permaneció más de un año, hasta que fue aprobado y promulgado el 26 enero de 2010.

El nuevo texto constitucional, muy voluminoso, consta de 277 artículos y 19disposiciones transitorias de difícil aplicación. En su articulado no aparecen las recomendaciones más importantes que fueron propuestas durante los meses de las consultas públicas.

Desde los inicios de las consultas y debates por la reforma constitucional, el Presidente Fernández dijo que se trataba de una “revolución democrática institucional”. Enrealidad, la nueva Constitución posee aspectos novedosos, pero en sentido general no llenó las expectativas de los ciudadanos que esperábamos una Constitución digna del siglo XXI.

Una miradaal pasado nos dice que desde febrero de 1854 hasta el presente, la Constitución dominicana ha sido modificada, reformada, revisada, cambiada y ajustada en 38ocasiones. Ninguna otra Constitución política en el mundo ha sido objeto detantas modificaciones.

Lasrevisiones y ajustes a la Constitución se deben a que cada gobernante dominicano, cuya lista es muy larga, ha querido hacer de la ley suprema un traje a su medida.

Dos procedimientos han seguido los gobernantes dominicanos para ajustarse la Constitución. El primero ha consistido en convocar a los diputados y senadores vigentes a reunirse en Asamblea Nacional para la aprobación de una ley donde se indique los artículos de la Constitución que serán revisados o modificados,siempre acorde al interés particular del Presidente de turno. Tan prontoconcluyen los debates y se aprueban las revisiones de interés, el gobernante promulga y ordena publicar la nueva Constitución.

El segundo procedimiento, el más democrático y plural, pero que muy pocas veces ha gozadode la simpatía del principal inquilino del Palacio de Gobierno, es la Asamblea Constituyente, que puede ser originalo derivativa. Por ejemplo, la Constituyente establecida en la apacible villa de San Cristóbal entre septiembre y noviembre de 1844 fue original porque los 32 diputados elegidos tenían la exclusiva misión de elaborar la primera Constitución dominicana, mejorconocida como la Constitución de San Cristóbal; luego, las Asambleas Constituyentes posteriores, que por ciertohan sido muy pocas, fueron Asambleas derivativas porque su misión era reformarla Constitución ya existente.

En elvocabulario político moderno, no es lo mismo una reforma constitucional que una modificación o una simple revisión. Las revisiones han sido las más abundantes en la historia del constitucionalismo dominicano; las verdaderas reformas han sido menos, pero son y será las que más convienen al desarrollo yfortalecimiento de la verdadera institucionalidad democrática de República Dominicana.

En los últimos cien años se han hecho dieciocho modificaciones o revisiones y solamente hemos conocidos dos Asambleas Constituyentes, una en junio de 1924 yotra en abril de 1963. Llama la atención que las Asambleas Constituyentes, que ahora es una asignatura pendiente de la sociedad dominicana, casi siempre han sido convocadas, o después que ha terminado una larga dictadura, o después que ha concluido una ocupación militar extranjera.

Después dela muerte de Trujillo, la Constitución dominicana fue revisada en noviembre de1966, en agosto de 1994, en julio de 2002 y en enero de 2010. Ahora se discute si la última fue una reforma o una revisión constitucional aparentemente consensuada. El procedimiento seguido consistió en consultas públicas, no para establecer la Asamblea General Constituyente, sino para escuchar a todos lossectores de la sociedad interesados en las propuestas de modificación hechas por la comisión de juristas y aceptadas por el Presidente Fernández.

La vida institucional de República Dominicana se rige ahora por la nueva Constitución de 2010, considerada, en sentido general, desfasada debido a un conjunto de fallas que enumeramos a continuación:

Primero, porque en vez de limitar el poder políticodel Presidente de turno, lo convierte en un “monarca sin corona”, con poderes absolutos;

Segundo, porque no posee ningún mecanismo (referendorevocatorio) para que los ciudadanos podamos destituir, democráticamente, a losfuncionarios y legisladores corruptos, ladrones e ineficientes;

Tercero, porque no contempla el procedimiento de la Asamblea Constituyente para futuras reformas constitucionales; Cuarto, porque en vez de achicar la hipertrofiaestatal, amplió su tamaño con la creación de nuevos órganos institucionales queserán verdaderos elefantes blancos;

Quinto, porque la Constitución leonelista ofernandista no le permite a ningún ciudadano, ni al Defensor del Pueblo (aúnpendiente de elección) ejercer recurso de inconstitucionalidad directo como disponen las constituciones más avanzadas del mundo;

Sexto, porque el Procurador General de la Repúblicapodrá intervenir y votar en el Consejo Nacional de la Magistratura, violandoasí el principio de separación de funciones entre los jueces y el Ministerio Público.En otros países, la tendencia es que el Ministerio Público dependa de laSuprema Corte de Justicia, no del Poder Ejecutivo, que todo lo controla;

Séptimo, porque algunos juristas creen que el Consejodel Poder Judicial, previsto en los artículos 155 y 156 de la nueva Constitución, es una aberración inexistente en otras constituciones del mundo;

Octavo, porque en la nueva Constitución no existe lafigura del Contralor General de la República, elegido democráticamente por losciudadanos para prevenir, perseguir y condenar la corrupción administrativa, el gran cáncer de la República (quedó demostrado que la vieja Cámara de Cuentas esun organismo obsoleto, sometido a los caprichos del Presidente de la República);

Décimo, porque algunos mecanismos novedosos de la Constitución (referendos, plebiscitos) son de alcance mediatizados y están sujetos a un complejo proceso para su funcionamiento; Un décimo, porque no contempla la posibilidad de que un civil sea designado Ministro de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, ni que sus miembros puedan ejercer el derecho universal al voto, como ocurre en otros países latinoamericanos;

Duodécimo, porque no prohíbe las prácticas aberrantes del nepotismo y el patrimonialismo en las instituciones públicas; y Décimo tercero, porque deja abierta la posibilidad de la reelección presidencial, siguiendo un procedimiento muy complejo y de difícil seguimiento.

En conclusión, la Constitución de 2010 fue concebida para ampliar los poderes del Presidente Leonel Fernández que muy pronto volverá a la oposición, pero controlando casi todos los poderes públicos del país.