LF ora en Palacio y pide a Dios por la paz y la equidad

Por lunes 28 de noviembre, 2005

Representantes de diferentes congregaciones religiosas se unieron en oración para pedir a Dios por la paz, la armonía, la igualdad, la equidad, el respeto y la protección a la vida, en el marco del Acto Ecuménico convocado por el Despacho de la Primera Dama, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer.

La actividad fue encabezado por el Presidente de la República, doctor Leonel Fernández Reyna y su esposa, doctora Margarita Cedeño de Fernández; el vicepresidente, doctor Rafael Alburquerque, la secretaria de Estado de la Mujer, Gladys Gutiérrez; el secretario Administrativo de la Presidencia, Luis Manuel Bonetti y el Consultor Jurídico del Poder Ejecutivo, doctor César Pina Toribio.

El Acto Ecuménico inició con la invocación a Dios a cargo del ilustrísimo Monseñor Ramón Benito Angeles Fernández, Secretario General de la Conferencia del Episcopado Dominicano, a quien le siguieron Su Excelencia Reverendísima Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, Arzobispo de Santiago de los Caballeros; el predicador católico Saulo Hidalgo; el pastor, doctor Miguel Núñez, de la iglesia Bautista Internacional y la pastora Olpha Luna, de los Ministerios Betel.

Tanto los ministros de la iglesia Católica como Evangélica coincidieron en señalar que la existencia de leyes e instituciones para la protección de la mujer no son suficientes para la erradicación de la violencia que se ejerce en contra de la misma y que se pone de manifiesto en los altos indicadores estadísticos que se conocen hoy.

Afirmaron que la raíz del problema de la violencia está en el interior del hombre como especie, en la falta de Dios en la vida del hombre de hoy y en la necesidad de que el ser humano vuelva a la defensa de los derechos fundamentales y sustanciales, a recuperar la dimensión humana, los valores y volver a la fuente de la propia historia, rescatando ejemplos de grandes mujeres y hombres defensores de las libertades y la igualdad.

“Por eso en nuestra época se habla tanto de derechos humanos, por eso el Papa Juan Pablo II fue capaz de publicar una Carta de los Derechos de la Mujer, hay que proclamarlos de manera nueva y algunas veces nos parece inusitado tener que volver a proclamar esos derechos, pero tenemos que hacerlo así, es necesario concienciar en esa dimensión”, señaló Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio.

El Arzobispo de Santiago de los Caballeros reclamó la integración de más mujeres en los estamentos oficiales de protección a la mujer, porque los hombres llevan el machismo por dentro y muchas veces las mujeres que denuncian maltrato vuelven a sus hogares sin encontrar la protección que necesitan.

De la Rosa y Carpio planteó la necesidad de que el hombre sea reeducado, asegurando que la situación actual de la mujer no va a cambiar si los hombres no experimentan una transformación.

El predicador católico Saulo Hidalgo afirmó que las estadísticas de violencia sólo son el reflejo del verdadero mal, que es la falta de Dios, en tanto que el pastor Miguel Núñez resaltó que la causa de la violencia contra la mujer está en el mismo interior del hombre y que si se quiere cambiar la actitud del hombre hacia la mujer, es necesario cambiar su corazón y sólo Dios tiene el poder para ello.

“A veces queremos culpar a la sociedad de que ella ha corrompido a nuestros hijos y se nos olvida que es el hombre que corrompe su sociedad y que la violencia es el resultado de una sociedad corrompida por el hombre”, enfatizó Núñez. Lamentó que después de que el Cristianismo contribuyó significativamente a cambiar el mundo occidental éste trate de sacar de sí los valores cristianos.

De su lado, la pastora Olpha Luna resaltó que la conmemoración de este Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer es el testimonio de la calidad de vida de tres mujeres singulares, en quienes se observan valores como la integridad, la fortaleza, la dignidad y el compromiso de amor.

Luna finalizó con una oración pidiendo a Dios la bendición para las autoridades, para los presentes y para todos los dominicanos y dominicanas.

El acto Ecuménico se efectuó en el salón de las Cariátides del Palacio de la Presidencia, y contó con la participación artística del coro de niños de CONANI, del Coro de Cámara de la Catedral y de la solista Claudia Cruz, quienes interpretaron piezas alusivas a la fecha conmemorada, a la fe, la fortaleza y el amor