Limpiemos el país

Por Carlos Luis Baron lunes 2 de julio, 2012

Esta idea no es mía, la he tomado de mi amigo Persio Maldonado, al que he escuchado en múltiples ocasiones manifestar su preocupación por el alto grado de “suciesa” que se observa en la mayoría de los sitios, cuando uno se moviliza por cualquier punto el país. Resulta alarmante la gran cantidad  de objetos  plásticos, vidrios, escombros, vertederos, animales muertos, chatarras y otros objetos, con que uno se tropieza por doquier. Y como si esto fuera poco, las veredas y orillas de las carreteras y caminos están convertidas en matorrales de malezas que ponen en peligro la seguridad de los ciudadanos, e incluso en ocasiones estos se convierten en guaridas de malhechores y hasta en lugares adecuados para arrojar cadáveres.

Con razón, algunos estarán pensando que la principal limpieza que requiere  la sociedad dominicana es más de índole moral que físico. Comparto este razonamiento, pero como he apostado a que el nuevo gobierno que encabezará el licenciado Danilo Medina, va a trabajar en esa dirección y a que en múltiples ocasiones he escrito sobre ese tema, voy a insistir en la limpieza física.

Tengo el privilegio de ser amigo de Persio Maldonado desde hace más de 30 años. Aunque no nos vemos con muchas frecuencias, cuando lo hacemos, echamos largos “conversaos” sobre diferentes temas, lo que me ha permitido conocer su gran sensibilidad humana y social. También me mantengo en contactos con sus ideas y pensamiento, por medio de su página editorial en este periódico El nuevo Diario. Así como a través de sus comentarios en el programa de panel en que interviene todas las mañanas de lunes a viernes.

La idea de limpiar el país es una de las tantas preocupaciones que conozco del acucioso comunicador.  Sus propuestas, que  muchas veces pueden parecer simples, pero como tales requieren más que recursos económicos, de decisión y voluntad para su aplicación. Veamos algunas de las que recuerdo.

1)     A raíz del establecimiento de los peajes, hace varios años, en las principales vías de comunicación terrestres del país (Las Américas, Autopista Duarte y Carretera 6 de noviembre), se generaban tremendos taponamientos en esos puntos de control, sobre todo en aquellas fechas que la gente se desplaza masivamente al interior del país.  Como el peaje se cobraba en las dos vías,  los tapones era doble, es decir se producían cuando la gente abandonaba la ciudad y de nuevo cuando se producía el regreso. Recuerdo a Persio proponiendo que la salida más lógica y racional era cobrar el doble en una sola dirección y así garantizar que el tapón solo se produjera una vez. Luego alguien, no se si acogiendo su sugerencia aplicó la medida y los resultados todos los conocemos.

2)     Desde hace años, el comunicador ha venido planteando la posibilidad de que en el país, las autoridades de educación y deportivas, diseñen un “Bachillerato Deportivo” para facilitarle a miles de jóvenes que en sus aspiraciones de alcanzar el éxito en una  disciplina deportiva, se ven compelidos a abandonar sus estudios. Resultados, unos logran triunfar y se hacen millonarios, pero no cuentan con una formación intelectual que se corresponda con el status económico alcanzado. Otros fracasan el la ruta hacia alcanzar su sueño, pero cuando llegan a descubrirlo ya se les ha hecho tarde para continuar con sus estudios. Esta idea me parece formidable, pero hasta ahora nadie se ha interesado en ponerla en ejecución y por ahí andan decenas de millonarios sin educación y cientos de jóvenes que troncharon sus estudios y no encuentran vías para continuarlos.

3)     Con relación a las reiteradas denuncias de compra de cédulas por los partidos políticos en los procesos electorales, Persio ha propuesto en múltiples oportunidades, que una salida para detener esas denuncias (falsas o reales) consiste en permitir que cualquier ciudadano que se encuentre inscrito en el Registro Electoral, y que comparezca a un centro de votación alegando que se le extravió su cédula, se le permita hacerlo sin el documento, siempre que muestre otro documento que atestigüe que es la persona que dice ser, o que sea conocida por los integrantes del Colegio electoral, como ocurre con muchas frecuencias en comunidades pequeñas. Interesante propuesta, pero sigue en el limbo y los políticos prefieren las denuncias infundadas, en lugar de dar pasos para poner en ejecución este lógico razonamiento.

 

Finalmente, me voy a referirme a la preocupación por el estado de abandono y sucio que se observa en el país. El presidente electo ha lanzado la propuesta de convertir el turismo en “la locomotora del desarrollo nacional”, para lo que ha fijado la meta de trabajar para traer al país 10 millones de turistas en la próxima década. Hay tres aspectos que resultan claves para el desarrollo del turismo: a) Seguridad Jurídica, b) Seguridad ciudadana, y c) Salubridad y limpieza.  Este último aspecto es imprescindible, no solo para atraer turistas, sino también para crear un estado de habitabilidad adecuado en donde los dominicanos podamos vivir con dignidad  y orgullo.

Me atrevo a proponer que tomando en consideración este largo periodo, previo a la juramentación del próximo presidente,  nos unifiquemos  para llevar a cabo una amplia jornada de limpieza a nivel nacional. En este esfuerzo cívico podrían participar los ayuntamientos, las instituciones del estado, los clubes,  las asociaciones comunitarias, las Fuerzas Armadas, el empresariado, los gremios, los partidos políticos, y en fin todos los ciudadanos de buena voluntad. La idea es producir una gran movilización nacional con el propósito de limpiar el país, de manera que cuando las nuevas autoridades asuman el poder reciban un ambiente físicamente limpio e higienizado.

Les dejo esta propuesta, convencido de que todos los dominicanos y dominicanas deseamos y podemos vivir en un ambiente más limpio y saludable.